¿Alguna vez imaginaste ser el aprendiz de Dios? Día 1. Un joven se encuentra en un vasto cosmos vacío. Su misión: crear un universo. Con herramientas doradas, modela estrellas en el aire, sus manos traslúcidas brillan con cada chispa. Él observa su trabajo, satisfecho. Pero pronto, nota un vacío que no puede llenar. La creación está bien, pero ¿dónde están las emociones?\n\nDía 3. Añade planetas, pero cada uno parece estéril. Sin vida, los colores se desvanecen. El joven siente el peso del fallo. ¿Qué uso tiene un universo sin amor? Con presiones divinas a su alrededor, comienza a experimentar.\n\nDía 7. Inunda sus creaciones con sentimientos. Ríos de alegría y dolor fluyen juntos. Al final, su universo brilla. Pero... un giro. Un destello de luz revela un secreto: todos los seres tienen un alma, ¡incluido él! Al final, ser Dios o solo un aprendiz, ¿es solo cuestión de perspectiva?