Cada conversación queda en un .jsonl local. Hacé clic en cualquier fila para leerla, o copiá el comando para retomarla — el --resume solo encuentra la sesión desde su directorio original, así que el botón copia el cd también.
Cada proyecto guarda sus recuerdos en <proyecto>/memory/: un .md por memoria y un MEMORY.md que los indexa. El índice es lo único que se lee al arrancar una sesión.
Los tipos los define Claude al escribirlas: project es trabajo en curso, user quién sos y cómo trabajás, feedback correcciones tuyas, reference punteros a recursos externos.
Los títulos los genera Claude durante la sesión. Cuando falta, cae al primer mensaje tuyo — y ahí se nota, porque arranca en minúscula o suena a pregunta suelta.
Vacía es una sesión que se abrió pero nunca recibió un mensaje: un /resume cancelado, un /login. No interactiva es un claude -p con algo piped por stdin — típicamente un git diff para redactar el mensaje de commit, no un chat.
La transcripción trae el texto de la conversación y una línea por herramienta usada, pero no lo que esas herramientas devolvieron: son el 95 % del volumen en disco.