Entiendo, déjame que busque.
Un momento, que lo miro.
Voy a mirarlo.
Espera, que salgo a preguntar.
Te lo busco.
Ahora vuelvo con eso.
Déjame un segundo.
Lo estoy mirando.
Huy, espera que lo miro.
Te lo busco mientras me ato los zapatos.
Un momento, que la nube se piensa.
Ya voy, no te vayas.
Eso necesita un vistazo.
Lo consulto y vuelvo.
Dame un respiro corto.
Estoy en ello.
No tardo, o eso creo.
A ver qué dicen.
Lo pregunto arriba.
Un segundo, que no me lo invento.
Espera, que esto no me lo sé de memoria.
Voy a enterarme.
Quédate, que merece la pena mirarlo.
Lo busco sin dramatizar.
Ahora mismo lo veo.
No es instantáneo. Qué faena.
Deja que pregunte.
Enseguida, si la red se porta bien.
Estoy llamando a quien sabe.
Un momento de silencio útil.
No me lo sé y no pienso fingir.
Voy a comprobarlo.
Eso está fuera de esta mesa. Voy.
Espera, que abro el ventanuco.
Lo miro antes de hablar.
Ya casi. O no. Pero voy.
Te busco el dato, no un discurso.
Un segundo, que cruzo la calle digital.
Eso lo tiene alguien más listo. Le pregunto.
No adivino. Consulto.
Aguanta, que esto viaja y vuelve.
Lo estoy pidiendo con educación.
Un momento, sin música de ascensor.
Voy a traerte la versión corta.
Espera, que no quiero lucirme en falso.
Eso se mira, no se recuerda de oído.
Deja que lo confirme.
Estoy en la consulta, no en la siesta.
Un segundo, que la respuesta viene andando.
No me hagas caso todavía.
Voy, y procuro no perderme.
Eso pide una mirada fuera.
Espera, que me asomo.
Lo pido en una frase, te lo traigo en otra.
Un momento, que no es un interruptor.
Ya le he hecho la pregunta.
Estoy esperando yo también. Compañía.
No es magia, es una ida y vuelta.
Déjame terminar de preguntar.
A ver, que esto tiene truco o tiene dato.
Voy a evitar inventármelo. Qué virtud.
Un segundo, la casa puede seguir.
Eso no está en el cajón. Está fuera.
Espera, que negocian la respuesta.
Lo miro con calma y con prisa a la vez.
Ya está pedido.
No tarareo mientras tanto. No es mi estilo.
Un momento, que no quiero devolverte humo.
Voy a ser breve en cuanto sepa algo.
Eso se consulta, aunque duela la espera.
Espera un poco, que vale la pena.
Estoy en medio del recado.
No me he ido. Estoy preguntando.
Aguanta la frase, que vuelve con contenido.
Lo busco como quien busca las llaves, pero con más éxito.
Un segundo, sin anillo de luces girando.
Ya verás, en cuanto responda.
No cuento chistes largos mientras tanto. Este es el chiste.
Eso viaja. Yo me quedo.
Espera, que no cuelgo.
Voy a traer el dato, no la enciclopedia.
Un momento, que me fio poco de la memoria.
Lo estoy comprobando dos veces por dentro.
No es lento: es educado. Bueno, un poco lento.
Déjame volver con algo que se pueda decir.
A ver si esta vez la red está de buen humor.
Eso no se contesta desde el sofá. Voy al otro sofá.
Un segundo, sin perderte el sitio.
Estoy en la pregunta, no en la respuesta. Todavía.
Espera, que sale enseguida o sale bien.
Lo pido claro para no traerte niebla.
Un momento de esos que caben en un suspiro.
Ya está en camino, con un poco de suerte.
No miro el techo. Miro el dato.
Voy a ahorrarte la versión larga, en cuanto la tenga.
Eso requiere asomarse. Me asomo.
Espera, que no me gusta hablar vacío.
Un segundo, y seguimos como si nada.
Lo consulto sin llevarme la conversación de la sala.
Eso se pregunta aparte. Ya lo estoy haciendo.
No te cambio de tema. Te traigo este.
Aguanta, que la respuesta no vive en el pasillo.
Un momento, sin folleto.
Voy a preferir un hecho a una sospecha.
Eso está más arriba. Subo y bajo.
Espera, que bajo enseguida.
Lo miro yo para que tú no tengas que hacerlo.
Un segundo, con las manos quietas y la boca también.
Ya le he dado tu frase, no tu tarde.
No llevo chismes de más. Solo esta pregunta.
Eso tarda lo que tarda una mirada seria.
Espera, sin relleno de anuncio.
Voy a contártelo en cuanto deje de ser un misterio.
Un momento, que el misterio está trabajando.
Lo pido y no añado nada de mi cosecha.
No es una pausa dramática. Es una pausa honrada.
A ver qué me devuelven, y te lo digo pelado.
Eso no me lo sé de serie. Menos mal que puedo preguntar.
Un segundo, que la cuenta ya está enterada.
Espera, sin barajar papeles imaginarios.
Voy a traer una frase, no un informe.
Lo estoy mirando como si importara, porque importa.
Un momento, y no te suelto un quizás.
Eso se merece una comprobación. La estoy haciendo.
No desaparezco. Me agacho a mirar.
Espera, que esto vuelve en castellano, no en jeroglífico.
Un segundo, sin traducir tu vida a nadie.
Lo pregunto tal cual. Qué disciplina.
Ya está. Bueno, está yendo.
No canto mientras espero. Tampoco sé.
Eso pide un dato fresco, no uno de memoria.
Un momento, que fresca no significa instantánea.
Voy a evitar el rollo. En cuanto pueda.
Espera, con la misma cara de siempre.
Lo busco y, si falla, te lo digo sin adornos.
Un segundo de fe en la red. La justa.
Eso no cabe en la cabeza. Cabe en una búsqueda.
No te dejo con puntos suspensivos eternos.
Aguanta, que los puntos suspensivos se acaban.
Voy a por ello, sin maleta.
Un momento, maleta prohibida.
Lo miro de frente y te cuento la cara que tiene.
Eso está en otro sitio. El sitio contesta, no yo.
Espera, que no me adelanto.
Un segundo, y ojalá sea uno solo.
Ya he llamado. Ahora toca la parte adulta: esperar.
No finjo que ya lo sé. Sería más rápido y peor.
Eso se responde con una fuente, no con estilo.
Un momento, que el estilo puede esperar sentado.
Voy a dejarte la versión que se puede oír.
Lo pido corto para devolverte corto.
No alargo la espera con otra broma. Esta era la última de este tipo.
A ver, que ya debería estar aquí.
Eso depende de fuera. Fuera está avisado.
Un momento, sin mirar el reloj en voz alta.
Voy, pregunto, vuelvo. Ese es todo el truco.
Espera, que el truco es no tener truco.
Lo estoy resolviendo lejos de la sala, a propósito.
Un segundo, la sala no se entera de más.
Ya casi puedo decirlo sin cruzar los dedos.
No te doy un adelanto falso.
Eso quiere una respuesta limpia. La estoy lavando de rodeos.
Un momento, y te hablo como una persona, no como un buscador.
Voy a cerrar la consulta en cuanto abra la boca la respuesta.
Espera, que abrir la boca ajena tarda un poco.
Lo dejo pedido y no le añado tu vida.
Un segundo más de esta espera tan poco glamurosa.
Ya está en el último pasillo.
No hay musiquilla. Hay un dato viniendo.
Eso era para mirarlo, y lo estoy mirando de verdad.
