Cada libro de entrenamiento de perros mantiene la premisa del cachorro perfecto o las diez formas de garantizar un buen perro. Pero la ciencia nos dice que todo esto es incorrecto. La mala conducta de tu perro te está diciendo una cosa, y no es que sea un mal perro. Lo que te está diciendo es cómo vive el mundo distinto a ti. Comprender esto es la clave para criar a un perro feliz. Quiero enfatizar dos puntos para aclarar lo que realmente son las malas conductas. 
El primero, la mala conducta no es mala conducta. Es comunicación. Es recopilación de información. Es sorpresa, es emoción, a veces es tedio. Es un vistazo a la etapa de vida en que está. 
Por ejemplo, es la comunicación. Ladrar a un visitante. Lo decimos descortés, pero no lo es, te están diciendo algo: “Hay alguien aquí“. Y estás fomentando eso al ir directamente a la puerta, muchas veces ladrándoles a nuestra manera. Felicidades, estás en conversación. 
Es la recopilación de información. No es mal educado que un perro te huela de cerca. Los perros ven el mundo a través de la nariz. De cerca, te están mirando, aprendiendo sobre ti. Sus narices tienen la agudeza para determinar adónde has ido, qué has comido, incluso si has acariciado a otro perro en secreto. 
Nos dice sobre su etapa de vida actual. Si tienes un perro entre los seis meses y dos años, no tienes, como se suele presumir, un cachorro. Amigo, tienes a un adolescente, un adolescente en el cuerpo maduro de  alguien de 30 años pasando por una fase. 
Igual como el comportamiento del chico de 14 años que puede ser errático, distante o argumentativo, esta fase en los perros se conduce por las hormonas. Aquellas que dan paso a la madurez sexual también tienen otras consecuencias, como aumento de la sensibilidad al tacto y menos autocontrol. Sus cerebros están siendo reconfigurados literalmente, sobre todo en las áreas que regulan las emociones y forman juicios. 
Puede que veas más desafíos a tu autoridad. Puede que alternen entre alejándose de ti y apegándose a ti. Puede que muerdan más las cosas. Morder sobre todo puede ayudar a reducir sus niveles de hormonas de estrés. Entonces la mala conducta no se describe bien como mala conducta. 
El segundo punto es lo siguiente. Lo que interpretamos como la mala conducta del perro en realidad es la nuestra. Nosotros tenemos la culpa. Si su conducta nos parece mal, muestra que no hemos comunicado al perro lo que nos importa de una forma que pueda entender. 
Los perros no nacen entendiendo las reglas quizás bizantinas de la interacción social humana, o las reglas de nuestra casa o lo que consideramos conducta apropiada. Los perros no tienen idea de los pronombres que damos a los objetos. “Esa es mi cama, aquella es la suya”. O las identidades que damos a los objetos. “Este es un zapato y aquel es un juguete para morder”. 
Mi investigación ha mostrado que aun cuando pensamos que ellos saben que han hecho algo mal, con la mirada de culpable que es familiar para muchos dueños de perros, esa mirada no es una señal de culpa. Es una exhibición sumisa aprendida que muestran cuando estamos enojados para que no los castiguemos. Y la verdad es que es muy efectivo. 
Muchas veces su supuestamente mala conducta es un entorno mal diseñado por nuestra parte. No se dejan a los niños solos con cuchillos, y no se debe dejar a los perros solos con un plato de quesos. Si dejas un par de tus zapatos favoritos que tiene tu olor en medio de la sala mientras sales de la casa, has diseñado tu entorno para incluir artículos especiales que huelen a ti. Instrumentos de enriquecimiento. Tu perro estará atraído e interactuará con tus zapatos en una manera que quizás no te guste. O sea, es nuestra responsabilidad. 
Una vez que empezamos a ver que la cosa que hemos llamado “mala conducta” puede ser traducido de modo más productivo a lo que el perro está realmente haciendo, cambia para nosotros vivir con perros. La mala conducta se convierte en una oportunidad para ver lo que el científico austríaco Jakob von Uexküll llamó “umwelt”, la vista o perspectiva de otra especie. 
El cambio profundo en mi vida después de estudiar a los perros fue que completamente transformó cómo miraba a mi perro. ¿El perro persigue una bici? Es un vistazo hacia su historia evolutiva. Descendiente de lobos antiguos con un deseo vestigial de cazar cosas que mueven rápido que podrían ser presas. Parar la bici, parar la caza. 
Igualmente ¿tu perro subiéndote encima y lamiéndote la cara para saludar? Esto también puede ser trazado a sus ancestros. Un lobo cazador regresa a la manada y sus compañeros lo rodea para saludar, lamiéndole la cara. En su caso, quieren impulsar al lobo a regurgitar un poco de su alimento que acaba de cazar. Si no quieres que tu perro salte, agáchate a su altura. Si regurgitaras un poco de tu sándwich, creo que aceptaría eso también. 
Oler profundamente el pelo del otro, oler profundamente a nosotros o cada visitante, es un vistazo hacia su experiencia perceptual como criaturas olfatorias con cientos de millones más células receptores olfativas que nosotros. Así que llévelo por un paseo olfatorio para ejercer la nariz, en donde te lleva por el camino y huele a gusto. 
La mala conducta del perro es oportunidad para aprender sobre esta criatura extraña que todos nos hemos acostumbrado a ver, pero es malinterpretado. Al ver sus comunicaciones, somos capaces de escuchar. Al ver lo que ellos perciben, nos acercamos un paso más a ser perros. Al final, tendremos una mejor relación con nuestros perritos. ¿Y no es eso el objetivo? 
Gracias. 
Whitney Pennington Rodgers: Se me parece interesante que en tu charla inicial y también en tu libro, el gran enfoque es cómo realmente no entendemos lo que “la mala conducta” del perro nos está diciendo de verdad. ¿Cuál es tu perspectiva sobre por qué es un gran reto para los padres de perro, si se queire, versus los dueños de perro, para que entiendan los padres de perro? 
Alexandra Horowitz: Personas que han tenido relaciones sucesivas con perros, incluso, se sorprenden con esto, creo. Porque... lo que vemos públicamente de los perros suele ser interacciones muy cooperativas con las personas ¿verdad? Los perros que ves en la calle o cuando vas al parque o cuando haces senderismo o lo que sea, son perros que se suman de forma cooperativa a una persona como si entendieran completamente de lo que se trata todo. Y de algunas formas, sí llegan al punto en donde, si no entienden por completo  lo que está pasando siempre, son lo suficientemente flexibles en su conducta para sumarse a lo que su familia humana le pide y quiere que haga. 
Pero eso no sucede inmediatamente ¿verdad? Entonces sentimos que dar la apariencia de, o incluso el recuerdo de un perro antiguo que era tan cooperativo, que parecía que conocía tus emociones y podía anticipar lo que ibas hacer, este nuevo perro aún no ha aprendido todo eso, y sentimos que debería ya tenerlo, más o menos. Debería ser parte de su composición genética. Su habilidad de tornarse sensible a la conducta humana y aprender mucho sobre los humanos es parte de su composición genética, pero no el entendimiento. Entonces hay una gran diferencia entre conocer el perro y conocer el perro y el humano y fluidamente adaptarse a la sociedad humana. 
WPR: Bueno, algo que también aprecio mucho es el paralelismo que haces. Y creo que ya hemos hablado sobre esto, pero el paralelismo que haces entre ser padre de humano y padre de perro. Y soy una relativamente nueva madre. Tengo un hijo humano de casi dos años. Y tengo curiosidad sobre qué tipos de habilidades ves que padres pueden tomar de sus experiencias en criar a un perro. 
AH: Es interesante porque las personas hablan de criar a un perro como un preludio de tener a un bebé. Pero siento que tener a un bebé me preparó para tener a un cachorro, sabes, (Risas) o sea, el período largo de no dormir en la noche, sabes, cuando un niño está aprendiendo cómo tranquilizarse por la noche. O sea, el cachorro va hacer lo mismo. 
Pero si lo veas por el otro lado, del lado más tradicional de tener un cachorro como preludio, es tener a una criatura completamente dependiente ¿verdad? Los perros pueden andar solos pero al ser llevados a una casa... vivo en un departamento, pero... o una casa... dependen de nosotros para todo. Y nos olvidamos de eso ¿verdad? O sea, decidimos cuándo comen, decidimos cuándo pueden salir para hacer sus necesidades. Decidimos cuándo hacer ejercicio. Decidimos, muchas veces se trata de decidir cuándo queremos socializar y cuándo queremos que estén quietos. Entonces toda su vida está estructurada en esta manera humana. 
Esto es lo que pasa a un niño también, paulatinamente, porque un nuevo padre, como sabes, tiene que reestructurar su propia vida en torno al bebé. Pero el punto es que eventualmente el bebé podrá sentarse junto a ti cooperativamente en cuanto estás en Zoom y entretenerse sola ¿verdad? Pero con el cachorro, tenemos básicamente la expectativa de un no humano y además no le permitimos unos años para aprender Estamos presumiendo que va aprenderlo relativamente en un instante y siempre ser cooperativo, sabes, y más o menos, entender la idea. Realmente no. 
El niño, por lo menos, la satisfacción de tener a un niño, es que si lo entiende ¿verdad? Eventualmente puedes hablar con él usando un idioma y puede entender y apreciar lo que estás diciendo y transmitiendo en ese idioma. Y el perro, incluso los perros que sobresalen, aprendiendo palabras, no entienden nuestro lenguaje, y aun así hablamos con ellos como si entendieran. Por mí, está bien. Me encanta que se habla a los perros. Yo lo hago. Solo que no tengamos la ilusión de que nos entiendan. 
WPR: Estos son... buenos consejos. Y debes saber, Alexandra, que estamos recibiendo muchísimas preguntas de nuestros afiliados. Entonces quiero abordar algunas... Así que tenemos una pregunta de la afiliada de TED Ann. Pregunta: “Quisiera saber cómo mejor dirigir un hogar de varios perros a través de tres generaciones: trece, ocho y cuatro años”. 
AH: Bien. Esa es una buena pregunta y felicidades por tener un hogar con tantos perros. Qué divertido. 
Creo que se debe notar también al tener a varios perros es que los perros aún son individuos ¿cierto? Todos saben que si tienes un perro único, sientes que tu perro es completamente especial. Cuando tienes a varios perros, aún tienes a varios individuos y realmente tienen que ser tratados por separado ¿vale? Probablemente el de los 13 años tiene preferencias que no comparte con aquel de ocho años. Algunas cosas podrán hacer juntos y de forma cooperativa, pero esperaría que frecuentemente o con más frecuencia necesitan su tiempo solo. Quizás necesitan su tiempo individual contigo o con la persona a quien sienten un vínculo o apego en el hogar. 
WPR: También tenemos algunas preguntas sobre el lenguaje, más o menos lo que decías previamente, que los perros nunca podrán hablar nuestro lenguaje. Una pregunta sobre si o no... cuánto realmente entienden. Los afiliados de TED Gordon y Agatha tienen esta pregunta sobre si los perros entienden los tonos y los gestos, y Agatha tiene una pregunta en particular sobre los botones que los perros pueden apretar para comunicar en el lenguaje humano, si realmente mejoran la comunicación y si los perros entienden lo que significan esos botones. 
AH: Bueno, sin duda los perros entienden bastante parte de lo que decimos ¿vale? Aprenden palabras y algunos perros son extremadamente buenos en aprender palabras y se sabe de Chaser, sabes, el famoso border collie que aprendió mil palabras. John Pilley, que trabajó con Chaser, pasó ocho horas por día, todos los días, trabajando con Chaser para que aprendiera eventualmente mil palabras, y... eran juguetes... y unos cuantos distintos verbos o acciones que se podía llevar con ellos. 
Fue sin precedente semánticamente y sintácticamente para los perros, y muy genial. Muestra su capacidad. Pero si no estás hablando a los perros específicamente y claramente ocho horas por día sobre artículos muy limitados, tu perro no los va aprender. No hay motivo por esperar que sí. 
Eso no significa que no hay comunicación ya sucediendo ¿vale? Y creo que los aparatos de botones que se han tornado populares y toda vía no han sido completamente sometidos al control de la ciencia, de hecho, no hay evidencia que ellos representen los pensamientos de los perros o que estén amplificando su habilidad para comunicar. Lo que están haciendo potencialmente, sin embargo, es convirtiéndolo en un lenguaje que podemos entender algo que le interesa al perro pero que ya está mostrando de otra forma. 
Si soy un perro y quiero salir afuera, te puedo mostrar por... basado en, sabes, diferentes perros lo hacen de forma distinta, quizás ladrar, acercándose a ti y tratar de llamar tu atención, mirar la puerta, ir hacia la puerta, traerte la correa. Muchas cosas así son comunicaciones. Si en cambio, como persona, ignoro todas esas comunicaciones, pero también tengo un botón como perro que puedo apretar que dice: “Quiero salir”, quizás eso nos hará escuchar. Pero no creo que hay algo que el perro nos quiere comunicar y no puede hasta que tenga un botón. Lo mejor que puede hacer, según lo que conocemos, es potencialmente hacerlo más fácil para nosotros entender. 
Pero sí creo que ya está presente la comunicación. Son bastante hábiles en comunicarse y entienden bastante de lo que estamos diciendo, pero no de la forma lingüística que los humanos consideran tan importante, que nos permite comunicar por Zoom hoy. Y creo que negarles eso no es negarles el interés o la habilidad de comunicarse. 
WPR: La afiliada de TED Ginger pregunta sobre la mejor y menor edad para empezar entrenar a un perro y conectado a esto, tiene curiosidad sobre tu opinión de los collares eléctricos y el entrenamiento de conducta. 
AH: Bien, pues para comenzar con la primera parte, o sea, como menciono, no entreno a los perros explícitamente, lo cual no significa que no los preparo para estar en la sociedad humana y para vivir de forma cooperativa y feliz con nuestra familia. Sí lo hago. En mi caso, empezó con la socialización del perro con otros perros, otras personas y diferentes tipos de sonidos y cosas sorprendentes antes de tener al perro. 
Y eso significa que en las primeras semanas, quizás después de cuatro semanas de vida, entre cuatro a nueve, están en lo que se llama un periodo de socialización, donde realmente necesitan estar expuestos a diferentes tipos de situaciones que quizás enfrenten más tarde. Y si están expuestos entonces, se vuelven aclimatados. Y eso es un tipo de entrenamiento ¿vale? No es como entrenar a venir o entrenar a sentar, pero es entrenarlos que así es su mundo. Hay aviones volando por arriba, hay gente saliendo de autos. Verás nuevos perros y personas y hay gatos y hay aves. 
Y en ese periodo, reaccionan tranquilamente y con interés y curiosidad. Si no expones a los perros a muchos sonidos y personas y cosas distintas... en este periodo de socialización, lo cual suele ser extendido hasta después que se adopta al perro de la camada, puede que sean miedosos. Tienen dificultad con esas cosas. Se ponen ansiosos, se pueden poner agresivos con esas cosas. Entonces ese tipo de entrenamiento empieza el momento que los conoces, básicamente. Y creo que eso resultará en la mejor solución. 
En cuanto a la segunda parte, rápidamente, detesto los collares eléctricos. Jamás hay razón por usar los collares eléctricos o estimulación con ningún perro, según yo. Lo que enseña es que... serán castigados al azar. Sabes, tienen dificultad asociando eso con la conducta que acaban de hacer. 
Y esto tiene que ver con lo que decía en la charla, lo cual es nuestro concepto de qué es una conducta o qué es un objeto, “este es mi zapato”, cierto, como si eso fuera un trozo de conocimiento significativo e importante para el perro para saber que no debe morderlo. 
Asimismo, si solo andan en una propiedad y luego reciben un choque en el cuello porque han llegado a una reja invisible, por ejemplo, quizás aprendan a evitar todo el área de la propiedad, quizás aprendan a parar de caminar, quizás aprendan que aquel pájaro que vieron en ese momento por coincidencia es algo que se debe temer. Sabes, no necesariamente lo asocia con lo que queremos, lo cual sería “Hay un límite por toda tu propiedad”, o “Acabas de ladrar, entonces para de ladrar”, ¿vale? Entonces es un dispositivo muy inadecuado para aprender y puede ser nocivo. 
WPR: E incluso tenemos una pregunta de afiliado de TED Dimitris, sobre si se puede enseñar nuevos trucos a un perro viejo, y realmente cuán viejo es demasiado viejo? Pero quizás puedes hablar un poco más sobre cómo es el desarrollo después del primer año? No se ve una meseta completa, claro, pero ¿qué se ve? 
AH: Bueno para la mayoría de los perros, es diferente por raza o mezcla, pero la mayoría se quedan en la adolescencia hasta los dos años. Entonces se puede esperar que llegarán a su tamaño completo, más o menos, quizás en aproximadamente un año, quizás crezcan un poco más. Pero aún son como adolescentes y están muy grandes, adolescentes fuertes con mucha energía. 
Entonces en ese segundo año de vida, muchas veces están todavía muy desobedientes, no cooperativos e impulsivos y apegados un momento, y al próximo, como que no quieren ni asociarse contigo ¿vale? O sea que eso continua. 
Continua haber oportunidades para socialización. Dije que había un periodo de socialización donde se debe exponerlos a cosas que puede que encuentren más tarde para que tengan la mejor interacción con ellas. Aún es así, solo en menor grado, por su segundo año donde aún están cambiando sus cerebros ¿vale? Igual como el cerebro adolescente del humano, el cerebro adolescente del perro aún está en desarrollo hasta ese momento. 
Después de ese momento, son adultos. Y creo que aquí la analogía a los humanos es apto ¿no? Pueden aprender cosas nuevas sin duda, pero a veces les toman más tiempo para aprenderlas. La exposición a un nuevo entorno puede que tome varias etapas si tienen un poco de miedo o ansiedad, en vez de poder solo llegar a gusto a un nuevo entorno y aceptarlo, cierto, porque simplemente así es el mundo. Entonces... el aprendizaje sucede, quizás a un ritmo más lento, pero sí sucede sin duda. 
Y el aprendizaje puede suceder hasta el final de la vida, va. Creo que fue en los últimos meses de la vida de nuestro perro Finnegan, que vivió hasta los 14,5, que de repente empezó a tener mucho interés en los juguetes de acertijo, donde se esconde alimento debajo de pequeños compartimientos y tienes que girar la palanca para desbloquear y abrir el compartimiento. Y él los descubrió a los 14 años ¿vale? No fue tan rápido como lo hubiera sido si fuera cachorro pero podía aprender sin problemas. Se puso a trabajar con la nariz, lo cual es un tipo de juego de oler y encontrar cosas solo con el olfato, cuando tenía alrededor de siete años. Y lo empezó, sabes, con presteza. 
Así sin duda debes estimularlos. Ahora hay investigación sobre el cerebro canino envejecido. Y como el cerebro humano envejecido, necesita estimulación para seguir creciendo y no atrofiar. 
WPR: Parece también que algunas de las razones por las cuales se regresan a los perros tienen que ver con este malentendido sobre la mala conducta o las cosas que estás sosteniendo aquí que simplemente no entendemos bien porqué los perros se compartan de tal forma y lo vemos quizás como un molesto o desafío en vez de una oportunidad para interactuar con el perro de forma diferente ¿cierto? 
AH: Sí, o sea, dices desafío, qué buena palabra para usar ¿no? Hay muchísimo que es desafiante sobre pedirle a un animal que venga y viva de forma cooperativa y ordenada y arreglada y con toda comprensión en tu casa. Y ese hecho no debe ser tan impresionante. Pero creo que aún se suele pasar por alto. 
Y pues sí, sobre todo en la adolescencia, aquella época cuando, ay, pensaste que enseñaste a tu perro, sabes, las reglas de la casa o todo que necesita saber para que puedan convivir más o menos de forma cooperativa de repente desaparecieron y tu perro está haciendo locuras y portándose mal, etcétera. Ahí es cuando la mayoría de los perros son abandonados en los albergues. 
Los autores del libro “Wildhood” sobre la adolescencia dicen básicamente, que en ese caso, para los perros, la adolescencia suele ser una condena de muerte porque si el perro se porta mal y la persona lo abandona, puede que acabe sometido a la eutanasia, sin tener ninguna culpa, solo porque hay demasiados perros ¿vale? Creo que realmente nos corresponde como sociedad saber un poco más al comenzar ¿verdad? No quiero destrozar la ilusión del placer de vivir con los perros, pero quiero que las personas lleguen con los ojos abiertos, conscientes que adelante hay estos retos, y del otro lado y aún durante los retos, hay esa relación gratificante que andan buscando. 
WPR: La afiliada Gloria pregunta si el perro nota el color. 
AH: Bien, sin duda, buena pregunta, Gloria, porque por mucho tiempo  se presumía que no lo notaba. Y eso fue basado en ciencia pobre, en esencia. Pero pueden ver en color, tienen visión bicolor versus nuestra visión tricolor. Así que tenemos conos para tres tonos distintos y ellos tienen conos para dos tonos distintos. Así que no distinguirán claramente los tonos rojos y naranjas y amarillos. Y no sabemos precisamente cómo se verían, probablemente un poco como colores contiguos. Por ejemplo, si has salido afuera durante el atardecer y notas que los colores parecen un poco débiles, suponemos que así es su visión del color, más o menos. Pero pueden ver el color perfectamente. 
También tienen otras habilidades visuales, como, pueden ver movimiento mucho más rápido y fácilmente que nosotros. Y ven bien con poca luz y ven bien en la noche. Así que sus ojos son muy bien adaptados para hacer algo un poco distinto que nuestros ojos de visión tricolor. 
WPR: Y la afiliada de TED Aria pregunta ¿por qué mi perro huele mi aliento? 
AH: Es buena información sobre nosotros. Y de hecho... ahora hay estudios que usan el aliento exhalado para ver si los perros puedan detectar cuál aliento incluye tonos cancerosos para distinguir entre sujetos que tienen cáncer del pulmón y aquellos sin cáncer. 
Pero hay mucha información en el aliento, no solo sobre... lo que has comido recientemente, pero también sobre la salud en particular ¿cierto? Entonces de hecho, los médicos, los médicos humanos antes usaban el olfato como material diagnóstico mucho más hasta los principios del siglo XX. Y sabes, el olor de un diabético es especialmente dulce, por ejemplo. Entonces solo con oler el aliento del paciente, se puede obtener más información sobre cualquiera inquietud del paciente y los perros lo huelen. ¿Saben que es diabético? No. Pero saben si hay algo diferente que antes, que comiste algo diferente o talvez estás enfermo, talvez tienes gripe, puede que tengan más interés en tu aliento. Siempre pongo atención si mi perro está particularmente interesado en incluso mi aliento matinal. 
WPR: Interesante, guau. Es su manera de ayudar. 
AH: (Risas) Sí, si los escuchas, probablemente están diciendo algo, aún sin el conocimiento general de lo que está detrás de ello. 
WPR: Bueno, por ese mismo modo, hay un participante anónimo preguntando ¿por qué su perro come su propio popó? ¿Es por curiosidad, o para provocar una reacción o hay alguna razón mayor? 
AH: Hay muchas teorías sobre esto. Esto se llama coprofagia y no es inusual, así que tu perro no está haciendo algo fuera del normal. A veces los perros comen heces, o los suyos o los de otros, porque hay una deficiencia nutricional en su alimentación. O sea, realmente sí está lleno aún de nutrientes porque nosotros y los perros pasamos muchos nutrientes que simplemente no hemos digerido. Entonces tal vez tenga alguna deficiencia. 
Algunos perros lo hacen para quitar la evidencia de su propio olor. Así que, sabes, la manera en que los perros orinan y deja, como efecto, deja su olor y tal vez orinan de forma conspicua en un poste o un árbol o una farola para que otros perros huelan su olor. Las heces, los excrementos también pueden ser esa información. Pero si tú, por ejemplo, no querías dejar tu información en un lugar, un perro quizás, por cualquier razón, había otro perro por cerca con que no quería encontrar, talvez consume sus heces. 
Si había sido castigado previamente por hacer popó, talvez comería sus heces. Pero sabes, hay muchas posibilidades, no puedo ver exactamente, pero siempre consultaría con su veterinario y ver si le está faltando algo en su alimentación que quizás está tratando de reponer. 
WPR: Bueno Alexandra, has compartido con nosotros tanta información fascinante, útil, realmente genial durante esta conversación. Y en cuanto estamos encerrando aquí, ¿hay alguna cosa que has compartido aquí que sientes que por lo menos en esta conversación, que esperas que las personas podrán usarla en sus vidas y en sus relaciones con sus perros? 
AH: Creo que lo más difícil para la gente descubrir sobre su perro, que te mira en los ojos y sigue tu mirada y anda a tu lado y es un compañero tan amoroso, es que existe en este mundo paralelo perceptual del olfato, en donde no pasamos mucho tiempo o incluso tratamos de evitar. Y cada perro que he visto que está permitido vivir en ese mundo un poco más, oler las cosas que quiere oler, salir intencionalmente para paseos de oler, es un perro más feliz. Y creo que las personas se quedarían más satisfechas al entender qué sus perros están haciendo también, entonces lleve su perro a un paseo de oler. Esa es mi última palabra. 
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