Cuando se imaginan un oso polar, seguro se imaginan a uno hermoso, peludo, blanco y adorable. O tal vez se sientan un poco triste, al imaginar a un oso polar en un bloque de hielo que se derrite. Como sea, es probable que para ustedes, los osos polares sean una realidad lejana. 
Pero, pensemos en quienes viven y trabajan en el Ártico. Para ellos, no significa que los osos polares se irán flotando de ahí. Si no que se quedarán atrapados y desesperados por alimentos. Para ellos, los osos polares pueden ser una realidad cotidiana. Y si esta realidad  sea segura o aterradora, depende de cuan bien se prepare la gente para convivir con el depredador de cuatro patas más grande del mundo. 
Después de trabajar y vivir  con osos polares durante 12 años, supe que coexistir con ellos es un gran desafío, y se volverá más desafiante cuando el cambio climático obligue a las especies a sobreponerse a ello en los próximos años. Junto a mi organización,  Polar Bears International, trabajamos en la conservación de los osos polares salvajes, respetando y apoyando a quienes comparten su costa con este carnívoro. 
Para entender como convivir con los osos polares, primero necesitamos entenderlos. Y creo que la mejor forma de comenzar es con una de las preguntas más comunes, ¿Cómo están los osos realmente? Es una gran pregunta. Es simple, pero la respuesta tiene sus matices y dependerá desde qué lado lo miramos en el tiempo y espacio. 
Si pudiéramos parar el tiempo y así detener todos los impactos que tenemos en el planeta, de seguro que en este mismo instante las especies estarían mejor. Todavía tenemos cerca de 25.000 osos polares a lo largo del Ártico, repartidos en 19 poblaciones distintas en Canadá, Rusia, Noruega, Groenlandia y Alaska. 
Pero por supuesto, no podemos detener el tiempo. El mundo se calienta y el Ártico se calienta más rápido que en cualquier parte. Si no hacemos algo para cambiarlo se perderá la mayor población de osos polares en el mundo a fines de este siglo por la pérdida de su hábitat. Las poblaciones sufren cambios en distintos niveles dependiendo en donde estén, pero al final todos se verán afectados. A menos que cambiemos a energías más limpias. 
Estamos contra el tiempo para abordar el cambio climático a largo plazo y en el corto plazo, tratando de cuidar tantos osos polares como sea posible. Pero en el corto plazo, uno de los grandes obstáculos que enfrenta esta megafauna es el humano. Los osos polares usan el océano congelado para viajar, aparearse y cazar sus presas principales; las focas. En específico, la grasa de la foca que es alta en calorías. Los osos polares nadan más lento que las focas, por eso usan el hielo para acercarse de forma sigilosa a sus presas. Los osos polares necesitan del hielo para su sustento y supervivencia. 
Entonces, ¿qué sucedería si el hielo se derrite? Se quedarían atascados  en tierra y con hambre. Los osos polares necesitan la grasa, aunque siguen siendo osos. Así que utilizarán su olfato  para llenar sus barrigas, con lo que sea necesario. Pero necesitan mucho. Un solo oso polar necesita muchas focas, y una sola foca equivale a 74 gansos de nieve o a 216 huevos de gansos de nieve, es como una gran tortilla, o 3 millones de arándanos. Esta cantidad de alimentos no existe en la tundra, en cantidades tan  grandes  para mantener toda una población de osos polares cazadores de grasas. 
Así que cuando los osos polares no pueden encontrar sus alimentos, así como la gente, se llenan con comida chatarra. Y para ellos, la comida chatarra es la comida humana. y para un oso hambriento, lo mejor para llevar en horas de la noche es la basura de los barrios que están en el norte. Un dicho popular en la conservación dice: un oso alimentado es un oso muerto, y eso tendrá mayores incidencias durante la coexistencia. 
Muchas personas viven y trabajan en el norte, y algunas culturas indígenas con siglos de antigüedad conocen profundamente  a los osos polares. Pero como el planeta se calienta y los osos pasan más tiempo en tierra, más personas se mudan al norte y pasan más tiempo en la ciudad y traen más basura y comida. Y es posible que no sean tan consientes de eso. 
Es una preocupación creciente para los humanos que son siempre la prioridad número uno. También es lo mismo para los osos porque cuando un oso tiene un encuentro negativo con un humano, corre el riesgo de ser ejecutado en una muerte por defensa propia, 
lo que está permitido por la ley en razón de defender la vida o propiedad. 
Es necesario mencionar que en partes de la cordillera, se caza a los osos polares bajo un sistema de cuota desarrollado por la ciencia y el conocimiento indígena. Si no lo menciono, se puede pensar que lo escondo y si lo hago, se pueden sorprender porque no me opongo. Es muy importante que protejamos los derechos  de los indígenas para practicar sus tradiciones. Incluso ahora mismo esa práctica no es una amenaza para la especie. Donde sí se ven los impactos en el nivel de su población, es con el cambio climático, o en la matanza por defensa, las que se suman como cuotas, si las muertes por defensa son superiores a las cuotas permitidas. Entonces allí sí me preocupo. 
Aunque a la gente no le interesa la conservación cuando sus vidas están en riesgo. Así que se necesita limitar los encuentros negativos con los osos y enseñarle a la gente a protegerse con las mejores herramientas que tengan. Y se les pueden proveer herramientas que no sean letales como ayuda. 
Por suerte, ya están estas herramientas y se desarrollan otras también. En especial en Canadá, donde habitan dos tercios de la población de osos polares. Y un lugar optimo para probar estas herramientas es en la autoproclamada capital mundial del oso polar, Churchill, Minitoba. 
Este es el hogar de la población al oeste de la Bahía de Hudson, donde están los osos polares más australes y mejor estudiados del mundo. En esta región, la temporada de hielo se alarga, lo que hace que los osos pasen más tiempo en tierra y tengan menos calorías en comparación a sus ancestros. Esto no significa que todos los osos mueran de hambre. Más bien significa que a las hembras les cuesta más tener cachorros y a los cachorros les cuesta más convertirse en adultos. Algunos osos terminan mudándose  para mejorar sus condiciones. Como resultado, la población disminuyó de 1.200 osos en 1980, a un total de solo 600 hoy en día.  Casi en un 50 por ciento. 
Churchill es el hogar de cerca de 900 personas, pero crece a miles en temporadas de turismo. Los visitantes a veces me preguntan, ¿Los osos polares llegan a la ciudad?  ¿O es solo una estrategia de turismo? Claro que sí, ellos llegan a las ciudades. 
Esto es del otoño pasado, durante octubre y noviembre, que es la temporada de osos en Churchill. Una lugareña salió a su balcón a eso de las 04:00 am y vio a este oso por su ventana, sin dudarlo llamó a la línea de Alerta por presencia de osos, lo que es algo real. Quizás puedas notar lo grande, curioso y grosero que son. 
(Risas) 
Los osos polares tienen un rol importante en la economía de Churchill, al fomentar el turismo y crear trabajo. Para Churchill es crucial proteger a los osos y a su gente y lo realizan mediante una serie de esfuerzos. El manejo de residuos es de los más interesantes y efectivos. Antes, la basura se dejaba al aire libre, lo que iba bien hasta que se convirtió en un banquete para los osos. Este era un problema para la salud de los osos y también se corría el riesgo que mientras lo hicieran  se toparán con la gente. 
Es improbable que los osos polares cacen de forma activa y maten gente como los osos negros, pero si es probable que  ataquen a poblaciones cercanas, y más cuando hay comida cerca. Así que en Churchill hicieron algo sabio y cambiaron sus vertederos al interior. Ahora los osos no los alcanzan. Se instalaron contenedores resistentes a ataques de osos, así ningún oso polar con antojo nocturno obtendrá comida podrida como recompensa. 
Churchill sigue trabajando su gestión de residuos ya que es clave para convivir. Pero no se puede imitar en cada ciudad, así que faltan más opciones. Polar Bears International trabaja a base de tecnologías innovadoras que pueden proporcionar un mayor tiempo entre que una persona se topa con un oso o evitar que se topen por completo. 
Solo por citar un ejemplo,  el rastreo por GPS. Nos dirá dónde, cuándo y por qué los osos polares se mueven Es un dato crucial. Aunque solo se tuvo éxito con el collar en las hembras. Los machos son más robustos, con cuellos más grueso que su cráneo y se quitan el collar con facilidad. Los jóvenes adultos todavía siguen creciendo. Y esto es muy malo ya que ellos causan los mayores problemas. Que gran sorpresa. 
(Risas) 
Así que empezamos a trabajar con 3M, la empresa que elabora notas adhesivas. Ellos nos están ayudando a descubrir cómo pegar rastreadores en el pelaje. Estos adhesivos serían un gran cambio al permitirnos identificar a cualquier oso que se acerque a una comunidad, y así podríamos reubicarlo al rastrearlo e interceptarlo antes de que se acerque demasiado. Esto ayudará a reducir los merodeadores y así evitar un encuentro con humanos y mantener ambas especies seguras. Se espera que los adhesivos se usen en otras especies que necesiten control para mantenerse lejos de la gente. 
Existen diversas herramientas para distintas necesidades en el norte. Pero no se puede hablar de conservación sin mencionar la más importante. La educación. Si vas al país de los osos, ya sea polares u otros, por favor tengan cuidado con ellos. Manténganse juntos, cuiden sus aperitivos, lleven un disuasivo como bengalas, petardos o algún repelente para osos. Este repelente funciona bien en clima frío y con viento. 
Finalmente, la herramienta número uno de coexistencia que tenemos es nuestra voluntad de reducir las emisiones de carbono y liberar el exceso de calor de nuestra atmosfera. En ese aspecto, tengo algo de optimismo. El hielo marino es muy sensible a las temperaturas atmosféricas. Se puede mantener este hábitat en el Ártico, aunque signifique reducir las emisiones drásticamente y por último, llevarlas a cero. Los osos polares son gordos y blancos. Un canario peludo en una mina de carbón, que nos advierten que actuemos ya. Mientras antes se cambie a energías limpias, mejor se protegerá a futuras generaciones de personas y osos polares. 
Mentiría si digo que no me preocupa pero la acción es la cura para la ansiedad y trabajo para que el cambio climático no separe a nuestras especies, aunque por ahora, nos está acercando demasiado. La coexistencia es la única opción. Hagamos que sea seguro para todos. 
Gracias. 
(Aplausos) 
