Es maravilloso ver a tantos humanos en un cuarto después de tanto tiempo. En los últimos años, he estado acompañada con una nueva especie que resulta vivir en el aire. Quiero que todos Uds. conozcan a mi amigo aerobio. 
(Música) 
(Termina la música) 
(Aplausos y ovaciones) 
Me emociono mucho cada vez que lo veo volar. 
En mi trabajo como artista, realizo muchas preguntas acerca del mundo a mi alrededor. Aunque los problemas mundiales no tengan una fácil solución, creo que es igual de importante hacer las preguntas correctas. ¿Por qué nuestras tecnologías  nos infunden tanto temor a todos? ¿Por qué sentimos que  no tenemos control de nuestra vida, cuando se supone que las tecnologías deberían mejorarla? Y ¿por qué nos sentimos tan desconectados cuando nuestros inventos deberían conectar a cada uno de nosotros? 
Mis obras hablan de la evolución, biología y los sentidos. Me interesa cómo es que los organismos se componen por diferentes formas de vida, como bacterias, hongos y virus. Pero también cómo llegan a ocurrir las diferentes interacciones químicas y moleculares cada vez que respiramos. 
Así que siempre he sentido que la tecnología moderna es bastante limitada por lo frío y directa que es. Pero ¿qué pasaría si nuestras máquinas pudieran ser más holísticas? Y ¿qué pasaría si esas máquinas se identificaran con nosotros de alguna manera más holística? Y ¿qué pasaría si las máquinas pudieran ser más que solo herramientas, en cambio, un nueva forma de especie de acompañamiento? Yo creo que necesitamos aceptar quiénes somos como seres vivos simbióticos, y diseñar máquinas  que reflejen eso mismo. ¿Y si el mundo estuviese poblado por máquinas que se comportaran como animales y plantas, en vez de cosas que encontrarías en alguna fábrica? Esta exploración nos podría enseñar aún más de nuestra vida, en toda su compleja extensión. 
Estas ideas podrían parecer sacadas de la ciencia ficción, pero mi misión como artista es crear posibilidades de otros mundos, y otras maneras de ser y de vivir, incluso si es sólo por un momento. 
Pues cuando se me invitó a imaginar una instalación a gran escala en el Tate Modern en Londres, me decidí a hacer realidad este mundo que les estoy contando. El espacio del museo es increíblemente grande, y supe de inmediato que quería transformarlo en un acuario de máquinas. Me pregunté a mí misma, “¿Cómo se sentiría vivir en un mundo con máquinas que pudieran vivir como animales salvajes y evolucionar por su cuenta?” Para explorar esta pregunta, inventé dos nuevas especies de máquinas que llamo “aerobios”. Coloqué 12 aerobios dentro del espacio del museo con el fin de que puedan formar su propio pequeño ecosistema. Para minimizar los sesgos centrados en humanos, y para desviarnos de posiblemente imitar a la forma humana, trabajé con mi equipo para observar al mundo natural, y nos inspiramos en criaturas como las medusas peine y el hongo melena de león. También investigamos profundamente en el área de la robótica suave, para finalmente traer a los aerobios a la vida diseñándolos con movimientos fluidos y una construcción  más liviana que el aire. 
Si observan a estos aerobios, nos darán una sensación opuesta al valle inquietante. Sabes muy bien que son mecánicos, pero sientes que están vivos. Sientes que podrías estar junto a una majestuosa forma de vida de otro mundo. Como si nadaras junto  a una ballena jorobada. Su tamaño es imponente, sin embargo nos inspiran una emoción  más cercana a la admiración que al miedo. Tienes la sensación de que podrían estar vivos, y hace que quieras acogerlos y coexistir con ellos, para verlos realmente prosperar. 
Quería que los aerobios tuvieran un sentimiento de libertad y de incertidumbre, entonces trabajé con mi equipo para crear lo que se llama una simulación de vida artificial. Este software permite que cada aerobio desarrolle comportamientos únicos y que responda con autonomía según su ambiente. Los aerobios modifican sus personalidades mientras interactúan y aprenden de cada uno. Mientras más tiempo los volábamos, aprendíamos cada vez más acerca de sus únicas personalidades y de su gentil naturaleza. Era muy importante para mí que los aerobios tuvieran  su propio mundo sensorial. La mayoría de la IA funciona  como una mente sin cuerpo. Pero todas las criaturas vivientes, desde la humilde garrapata hasta la sigilosa pantera, aprenden sobre su mundo a través de su cuerpo y sus sentidos. Estos aerobios se perciben mutuamente mediante frecuencias de ondas de radio, y cuentan con una detección térmica para identificar a otras criaturas vivientes dentro de su ambiente. Un aerobio podría tener curiosidad sobre el calor que sacamos, y volaría hacia ti para saludarte y coquetear contigo, mientras que algunos aerobios podrían ser más tímidos y harán todo lo posible para evitar alguna multitud. 
¿Cómo será posible para que coexistan estas máquinas con los humanos? ¿Qué aspecto tendría nuestro mundo? Este mundo podría ser testigo de nuevas intimidades entre máquinas y humanos y perspectivas alternas. Mi esperanza es que estos aerobios nos ayuden a apreciar una manera más diversa de vivir y de ser. Su propósito no es competir  con nosotros o dominarnos, pero preguntar cuál sería el aspecto de un mundo más compatible. 
Todos tenemos que participar en esta conversación sobre las tecnologías. ¿Somos capaces de alinear máquinas para lograr reflejar mejor nuestra realidad biológica? Sinceramente espero que consideren que las máquinas pueden ser más de lo que los hemos conocido, y cómo podrían personificar algún dibujo de sabiduría de la biología. Este proyecto es un proyecto para todos, para imaginar mundos diferentes y futuros diferentes. 
No es demasiado tarde para cambiar la evolución de las máquinas y para considerar nuevas metas, donde los humanos y las máquinas puedan coexistir de una manera más compasiva. Yo creo que es aquí donde podremos iniciar la conversación. 
(Aplausos) 
(Música) 
(Termina la música) 
Gracias. 
(Aplausos y ovaciones) 
