La gente suele preguntarme qué pueden hacer para combatir la crisis climática. Lo que quieren saber, en realidad, es si pueden hacer algo que sea rápido y sencillo. 
Bueno, eso ya no es una opción. El problema climático ya es colosal. En gran parte, gracias a ejecutivos, compañías de relaciones públicas y políticos que incentivan el uso de combustibles fósiles. Hay que acabar con las emisiones de dióxido de carbono del sector eléctrico, de transporte, agricultura, industria y construcción. Debemos proteger y restaurar los ecosistemas. Debemos cambiar nuestra sociedad, política, economía y cultura. Se trata de una transformación. Y los riesgos para la humanidad van más allá de mi comprensión. 
Creo que la mejor forma de lidiar con ello es evitando enfocarnos en los terribles pronósticos científicos y, más bien, ir por el camino de las soluciones. El movimiento climático y los medios suelen pedirnos que hagamos las mismas cosas: votar, protestar, donar, hablar sobre ello, reducir nuestra huella de carbono. Por cierto, el término “huella de carbono” fue popularizado por compañías de combustibles fósiles, como una manera de echarnos la culpa a nosotros, a la gente. Sí, está bien hacer esas cosas. Yo las hago. 
Sin embargo, no nos suelen pedir que contribuyamos con nuestros talentos, nuestros superpoderes, para dar soluciones. Es una lástima. Porque eso nos permitiría tener los cambios radicales que necesitamos. 
Entonces, ¿por dónde empezamos? Esta es mi mejor respuesta. Con un diagrama de Venn. El primer círculo es: ¿En qué soy bueno? ¿Cuáles son mis áreas de especialidad? ¿Qué puedo aportar? Piensen en sus habilidades, sus recursos y sus relaciones. El segundo círculo es: ¿Qué hay por hacer? ¿Hay alguna problemática, en particular, que les interese? Piensen en cambios a nivel sistemático, cosas que puedan duplicarse o expandirse. Cosas como iniciativas para el abono, insolar edificios, restaurar pantanos, fijarnos en por quién votamos y lograr que todo sea eléctrico. Hay cientos de opciones. El tercer círculo es: ¿Qué me hace sentir feliz o satisfecho? Hay mucho trabajo por hacer. No elijan algo que no los haga sentir bien, por favor. Esto es a largo plazo. Así que hay que evitar desgastarse. Elijan cosas que les animen. 
El objetivo es llegar al centro de este diagrama de Venn por el mayor número de minutos que puedan en sus vidas. 
Si conocen Ikigai, el concepto japonés, para hallar un propósito pueden considerar esto una versión simple y climática de eso. Este enfoque permitirá que hayan más soluciones al cambio climático que si nos obsesionamos con nuestras huellas personales. 
Por ejemplo, nueve meses después sentirse inspirado cuando lo llevé a su primera protesta climática, Boris Khentov, un ejecutivo en tecnología financiera, lanzó un fondo de inversión con un enfoque climático. Sinceramente, no me importa si Boris nunca vuelve a ir a una protesta. Sarah Stillman, una periodista que cubre injusticias del sistema en casos de inmigración y derechos laborales, empieza a incluir un contexto climático profundo para estos casos en su trabajo. Y mi propia madre, una profesora de inglés jubilada, fue una pequeña, pero importante parte, en acabar con el fracking en Nueva York. Ahora cría gallinas y convierte sus tierras en un modelo de cultivo regenerativo a pequeña escala. 
Les llamo Diagramas de Venn con acciones climáticas, y al haber visto muchos de ellos, en versiones con crayones, hechos por niños, o en versiones muy detalladas, hechas por adultos, este es uno de mis favoritos. Tengo unos cuantos parámetros más que dar antes de que hagan el suyo. 
Esto no significa que deban renunciar a sus trabajos, o creen una organización sin fines de lucro. Lo más seguro es que tengan mayor poder en los puestos que ocupan ahora, donde ya tienen un conocimiento especializado y conexiones importantes. ¿Cómo podrían usar esos talentos? ¿Podrían ayudar a su ciudad, su compañía, su iglesia, o su escuela a encaminarse a crear soluciones climáticas? Porque necesitamos un cambio en todos los sectores y en todas las comunidades. Y no sean duros consigo mismos al responder en qué son buenos. Dejen de lado sus inseguridades y solo piensen en lo que pueden ofrecer. Durante el último año, desde que comparto este concepto, mucha gente ha creado el suyo y lo ha compartido en Instagram. Ha sido muy emocionante ver lo que la gente escribe. Pero he notado que muchos caen en una versión de: “Hablar sobre el cambio climático”. Y de verdad que aprecio la ironía, tomando en cuenta que estoy aquí hablando sobre el cambio climático, pero no podemos solo hablar de ello. Hay que tomar acción, necesitamos organización, y miembros del consejo. Necesitamos modernistas en arquitectura ecológica, instaladores de turbinas eólicas y diseñadores de carriles de bicicletas. Necesitamos agentes de la cultura y expertos en políticas. Necesitamos trabajadores que pidan un cambio a sus empleadores. 
(Aplausos) 
Aquí es donde les ofrezco la palabra que, a mi parecer, es la más sexy del idioma inglés: implementación. 
(Risas) 
Porque ya conocemos la mayoría de las soluciones necesarias. Necesitamos poner manos a la obra y rápido. Necesitamos crear el equipo más grande y fuerte posible para acabar con el desafío más grande que la humanidad ha enfrentado. 
Otra idea que me gusta mucho y que es perfecta para el momento es tener madera de líder. Aprendí esto de los activistas de Black Lives Matter que lo usan como un principio de organización. Los movimientos sociales pueden ser frágiles si solo los llevan unos cuantos líderes reconocidos. Necesitamos muchos líderes que aceleren la transformación de una economía de combustibles fósiles a una regenerativa. Quizá son uno de esos líderes. O quizá no quieren ir al frente. Eso también está bien. No se trata de ser héroes o influencers. Se trata de ser útiles y de contribuir con las soluciones. Contribuir con esfuerzo, hacerlo posible, crear ese sitio web, recaudar fondos, planear eventos, buscar talento. La pregunta no debe ser solamente: “¿Qué puedo hacer para ayudar con la crisis climática?” Sino: “¿Qué podemos hacer juntos?” Únanse a algo. Y si necesitan un poco de inspiración, aquí hay una lista de algunas soluciones al cambio climático a considerar. 
¿Qué harán? ¿O cómo lo implementarán? Pueden anotarlo. ¿En qué son buenos? ¿Qué hay por hacer? ¿Qué los hace felices? También traten de no plasmar lo que ya estén haciendo. Piensen en formas de expandirse. Empiecen en blanco, y piensen cómo pueden crear el mayor impacto. Recuerden que hablamos de tomar acción. 
He hecho hincapié en la importancia de que todos contribuyamos a las soluciones climáticas. 
Antes de terminar, quiero hablar sobre uno de los mayores obstáculos para contribuir. La desigualdad. Quizá saben que en el mundo, la gente de color es la más afectada por los efectos del cambio climático, ya sea contaminación del aire, huracanes, sequías o inundaciones. Pero puede que no sepan que también es la gente de color quienes se preocupan más por el clima y que, normalmente, quieren ser parte de las soluciones. En EE. UU., donde contamos con datos al respecto, al 49 % de los estadounidenses blancos les preocupa el clima, comparado con un 57 % de estadounidenses negros y un 69 % de latinoamericanos. Piensen en todas las contribuciones adicionales que podrían hacer si no tuvieran que cargar con el racismo como una peligrosa distracción. Y vaya que necesitamos todo ese ingenio y liderazgo. En otras palabras, ayúdennos, y ayúdense a salvar el planeta. 
(Aplausos) 
El último desafío que les tengo, ya que el destino de todos está involucrado, es que además de impulsar sus talentos, ¿podrían ayudar a otros a usar los suyos? Unámonos para acabar con las barreras sociales que evitan que la gente se entregue por completo a buscar soluciones climáticas. 
Si hay algo que sé, es que hay una infinidad de posibles futuros. Sé que todos contribuimos en el futuro que tendremos todos, y que podemos ayudar a conseguirlo. Sé que cada décima parte de grado de calentamiento que evitemos, cada centímetro que evitemos en la elevación del mar, cada pedazo de naturaleza que protejamos y restauremos importa. Todo lo que hagamos cuenta. ¿Y esto qué es? Es una invitación. Encuentren su papel si aún no lo han hecho, y motiven a otros a encontrar el suyo. 
Evitar la catástrofe climática es nuestro verdadero trabajo de vida. 
Gracias. 
(Aplausos) 
