¿Qué le da su fuerza al crimen organizado? Que está muy bien conectado a través de las fronteras. Líderes criminales pueden cooperar a largas distancias, crear logísticas eficientes y ocultar sus bienes en muchas jurisdicciones. 
¿Cómo sabemos esto? En parte es por los periodistas. A menudo somos los primeros en revelar grandes conspiraciones de redes del crimen organizado. Hasta cierto punto, los periodistas también conectaban a través de fronteras. En la última década, hubieron investigaciones revolucionarias e internacionales. con docenas de organizaciones mediáticas trabajando juntas. “Panama Papers” es quizá una de las más famosas de esas colaboraciones periodísticas  internacionales. Tenía a más de 100 medios trabajando en ello, y afectó a países de cada continente. Y lo más importante, condujo a que más de USD 1000 millones se recuperaran para devolver a las economías que habían sido robadas. Veamos algunos mapas de los países investigados en tres investigaciones globales de gran escala del 2016 al 2021. Esto es “Panama Papers”, “Paradise Papers”, “Pandora Papers”. Como pueden ver, algunos países siguen estando en blanco en los mapas, y uno de ellos es Kirguistán, mi país de origen. ¿Eso significa que no hay crimen organizado en Kirguistán? ¿O que no hay corrupción? Claro que no. Hay mucha corrupción en mi país, y el crimen organizado tiene mucho poder. Es solo que no se incluía a Kirguistán en investigaciones globales por mucho tiempo. 
Soy uno de los fundadores de “Kloop”, una organización mediática muy inusual que cofundé en Kirguistán en 2007 con mi amigo Rinat. Al principio era un sitio web de noticias y una escuela de periodismo. Entrenábamos a periodistas desde los 15 o 16 años para cubrir política, violaciones a los derechos humanos y muchas otras historias de nuestro país. Con los años, nuestros periodistas crecieron, y para cuando estaban a principios de sus 20, creyeron que tenían demasiada experiencia como para estar con noticias diarias. Querían ocuparse de historias más profundas, y querían hacer la diferencia en Kirguistán. 
Así que empezamos a publicar investigaciones más profundas con nuestros jóvenes y comprometidos periodistas, pero habían algunas dificultades. En algunos casos, no teníamos suficientes recursos o experiencia para trabajar en historias muy complicadas, y a veces daba mucho miedo. Una vez recibimos una amenaza de muerte por tratar de investigar actividades criminales del hijo del presidente. Y el problema es que no sabíamos quién podía protegernos, así que tuvimos que dejar la investigación. 
Pero luego, algo importante sucedió en 2017 cuando nos unimos a la red de OCCRP, el Proyecto de Denuncia de la Corrupción y el Crimen Organizado. Es una organización con sede en Bosnia. Se creó, inicialmente, para unir a los mejores medios de investigación de los Balcanes y después se expandió a muchos otros países en Europa y luego al centro de Asia, el Medio Oriente, África y Latinoamérica. El objetivo de la organización está en su nombre: luchar contra el crimen organizado y la corrupción con el periodismo. Éramos el primer miembro del centro de Asia en esta red, y cuantos cambios vinieron con eso. Hicimos que Kirguistán pasara de ser un punto en blanco en el mapa a ser un país donde el crimen organizado y la corrupción se investigan como nunca antes. 
En 2019 unimos fuerzas con OCCRP y con Radio Liberty, una organización mediática de República Checa, y con Bellingcat, un centro de investigaciones del R.U. Y en conjunto publicamos una serie de investigaciones sobre un imperio de carga clandestino. Un clan familiar secreto que transportaba bienes de China hacia Asia central y no pagaba los impuestos y aranceles, si saben a lo que me refiero. Para poder hacer eso, sobornaban a la Aduana de Kirguistán, y una gran parte de ese soborno iba a dar a esta persona: Raimbek Matraimov, el director de Aduanas de Kirguistán. Nuestras investigaciones revelaron que incluso oficiales de altos rangos en Kirguistán eran corruptos, envenenando todo el sistema con las peores prácticas posibles. 
La gente de Kirguistán estaba enfurecida cuando leyeron sobre esto, lo que condujo a una reacción en cadena sin precedentes. Primero hubieron protestas en Kirguistán por lo que se había publicado de la misma investigación. Un año después, en 2020, hubieron protestas aún más grandes cuando algunos de los políticos que formaban parte de la investigación tenían a su partido en segundo puesto en las elecciones del Parlamento. Como resultado, se anularon los resultados de las elecciones parlamentarias, el gobierno cambió y finalmente, el presidente del país se vio obligado a renunciar. 
(Aplausos) 
Pero esta investigación no solo importó para Kirguistán. ¿Recuerdan al clan familiar que empezó con todo esto? Ganaron mucho dinero en el centro de Asia. Sacamos a la luz evidencia de al menos USD 800 millones que pasaban por su negocio, y la suma real podría ser mucho mayor. ¿Y en qué se gastaban su dinero? Bueno, se compraron esta casa en Los Ángeles, California, y esta mansión en el Reino Unido. Empezaron un proyecto de construcción en Augsburgo, Alemania, compraron muchos departamentos en Dubái. En otras palabras, probablemente las investigaciones de crimen organizado locales, no existen. Por cómo se estructura el crimen organizado, casi todas las investigaciones al respecto tienen al menos una importancia regional, y en muchos casos tienen una importancia global. 
Así que ahora hay muchos mensajes que quiero compartirles hoy. Mensaje número uno: las redes de periodismo son muy eficientes e importantes. No se necesitan 100 organizaciones mediáticas para cada investigación. En nuestro caso, solo teníamos cuatro, y eso marcó la diferencia. Y para organizaciones locales, como Kloop, también es una medida de seguridad. Como mencioné antes, trabajar solos en investigaciones da miedo. Dentro de una red, no solo compartimos conocimiento o recursos, también nos preocupamos y nos cuidamos los unos a los otros. 
Mensaje número dos: apoyen a las organizaciones mediáticas locales en el mundo. Cuando empezó la colaboración de periodismo global, eran más que nada medios de Europa o de América los que tenían un papel principal por tener los mejores recursos. Pero las organizaciones mediáticas de otros continentes también importan. Tenemos experiencia, conocimiento y conexiones únicas. 
Antes de llegar al tercer y último mensaje quiero compartirles algo personal. El año pasado me mudé a Ucrania porque Kloop planeaba empezar un nuevo proyecto regional ahí, y ahora nos vemos obligados a hacerlo en otro país porque este hombre fue lo suficientemente beligerante como para invadir Ucrania, el país que se volvió mi segundo hogar. Pero quiero remarcar el papel de otro país en esta guerra: Bielorrusia. Bielorrusia es muy corrupto. Ha sido dirigido por Alyaksandr Lukashenka, un dictador que ha regido el país desde los años 90. Lukashenka hizo algo impensable. Le cedió el territorio de Bielorrusia al ejército ruso para atacar Ucrania desde el norte. Una de las similitudes entre Bielorrusia y Kirguistán es que ambos países son pequeños con poca atención de los medios globales. Al mismo tiempo, durante décadas, los medios locales de Bielorrusia no tenían recursos o medidas de seguridad para investigar a fondo a Lukashenka y a los oficiales corruptos que lo rodean. Lukashenka ni siquiera es un líder muy poderoso de magnitud global. A diferencia de Putin, pudieron debilitarlo hace años. Lo que le hizo permanecer en el poder fue una gran presión en la sociedad civil, en los medios locales y la falta de asistencia financiera de otros países. Si la comunidad global hubiera tomado medidas más fuertes contra Lukashenka, si los medios locales fueran más fuertes y tuvieran mejores conexiones globales, creo que Rusia podría haber perdido su aliado clave hace mucho tiempo. Una investigación periodística, en el momento adecuado puede salvar vidas. 
Esto me lleva a mi último mensaje. Dejemos a criminales y oficiales corruptos sin acceso a su dinero antes de que sea muy tarde. Es aquí donde los periodistas necesitan ayuda de activistas, políticos, e incluso banqueros, no solo de los mismos periodistas. Debemos expandir nuestras redes fuera del mundo mediático también, porque cada oficial corrupto expuesto, cada líder del crimen organizado arrestado es una oportunidad de proteger el mundo no solo de contrabandistas y ladrones, sino también de dictadores y belicistas. 
Gracias. 
(Aplausos y vítores) 
