Cuando reflexionas sobre  innovación y tecnología, es probable que pienses sobre las  nuevas aplicaciones en tu celular, o quizá pienses sobre cohetes yendo al espacio. Pero, ¿qué hay con los problemas mundiales más grandes, como la hambruna y cambio climático? Pueden parecer abrumadores  o, ya sabes, quizá sólo creas que hay  organizaciones sin fines de lucro que se encargan de todo eso. Pero ¿por qué es que pensamos tan tradicionalmente acerca de los retos más  importantes del mundo? 
Yo creo que la innovación y tecnología pueden ayudarnos a enfrentar algunos de estos grandes desafíos. La barrera es nuestra  propia mentalidad. Y hay algo acerca de todo esto donde, los grandes desafíos  de negocios en el mundo no son tan distintos a los  grandes desafíos globales. Entonces cambiemos eso. 
Hablemos acerca de uno de esos temas, la hambruna mundial. Comer puede parecer un  problema distante para ti, pero los efectos causados son bastante drásticos. La hambruna significa que no tienes  las calorías suficientes en el día para vivir una vida saludable. Y hay alrededor de 811 millones de  personas que sufren de esto en el mundo. Entonces ¿qué podemos hacer al respecto? 
Creo que la innovación y tecnología es la respuesta. Hace un par de años, un amigo y yo supimos que el  Programa Mundial de Alimentos de la ONU puede alimentar a un niño por todo un día por sólo 80 centavos. Quedamos impactados. Pensamos, si más gente supiera de esto, si lo hiciéramos sencillo, imagina que estás cenando  con tus amigos disfrutando el momento, ¿no querrías compartir tu comida con un niño necesitado? Y ese es exactamente el por qué fundamos la aplicación Share the Meal. Es tan fácil. Pulsando un botón en tu celular, puedes compartir tu comida con un niño  en necesidad por solo 80 centavos. 
Y me emociona decirte que está funcionando. Alrededor de 130 millones de  comidas han sido compartidas por seis millones de usuarios en todo el mundo. Share the Meal incluso fue la aplicación del año en el 2020 según Apple y Google. 
(Aplausos) 
Cuando comenzamos Share the Meal, tuvimos que esforzarnos mucho para hacerlo realidad. Esto porque no habían  muchos mecanismos de asistencia para ayudar a empresarios sociales, si lo comparas por ejemplo, con el número de aceleradores de inicio para empresas con fines de lucro. Ocupando esa inspiración, logré comenzar el Acelerador  de Innovación del Programa Mundial de Alimentos, con la precisa meta de replicar lo que Sillicon Valley hace bien, pero para el impacto  social mundial. Es un acelerador inicial que asiste a nuevas empresas y a las innovaciones sin fines de lucro globalmente y los ayuda a crecer para alterar la hambruna mundial. 
Entonces analicemos dos ejemplos. El primero es acerca de  cadenas de bloques. Ahora, si piensas en  cadenas de bloques, puedes pensar en Bitcoin  o criptomonedas, pero así no es como  pensamos nosotros. Usamos esta tecnología para que refugiados vayan a tiendas y compren comida. Es una innovación llamada  Building Blocks. Y ¿por qué cadenas de bloques? Las cadenas ayudan porque no son mis cadenas de bloques o tus cadenas de bloques, es la red de cadenas de bloques neutral. Con esto hace a la colaboración entre organizaciones de ayuda más fácil. ¿Pero cómo funciona? Cada mes, organizaciones de ayuda transfieren dinero a cuentas individuales, y luego esa persona puede ir a una tienda, comprar sus comestibles y en el momento de pagar, lo hacen con un escáner de iris o con otro método de autentificación. Esa innovación fue inicialmente presentada a nosotros por un financiador del  Programa Mundial de Alimentos quien fue a nuestro campo  de entrenamiento innovador. Después desarrolló un prototipo y lo puso a prueba a solo dos meses de haber comenzado, con cerca de 100 personas  en Pakistan, y el siguiente piloto ya contaba con 10 000 refugiados en Jordania. Y eso fue tan exitoso, que esa solución se amplió para más de 100 000 personas dentro de siete meses. Y ahora mismo, Building Blocks se  aproxima a más de un millón de gentes, transfiriendo más de 300 millones de dolares en efectivo a personas con necesidades urgentes de comer. 
(Aplausos) 
Y aquí hay otro ejemplo. ¿Sabían que muchos cereales como Corn Flakes ya han adicionado vitaminas y minerales? Eso se llama fortificación de comida, cuando agregas nutrientes esenciales a comidas básicas que comemos diario. Eso es muy importante cuando la gente  no puede acceder a comida saludable o quizá no puede comprarla. Aquí es donde entra la empresa  social llamada Sanku. Sanku desarrolló una máquina  habilitada por internét que fortifica la harina de maíz en pequeñas fábricas de África. Hoy tienen un modelo basado en mercado que ayuda a proveer la harina, nutritiva y fortificada a sus clientes de las pequeñas fábricas con ningún costo adicional. Ahora mismo, se acerca a la cifra de tres millones de personas y creciendo más. 
Entonces ¿funciona? ¿La tecnología e innovación acelerada, puede ayudarnos a combatir a los desafíos más  grandes del mundo? Al crear el Acelerador de Innovación  del Programa Mundial de Alimentos, parecía una loca idea que la innovación y tecnología logren ayudarnos a crear un gran impacto sobre la hambruna mundial. Pero desde el año 2015, de manera regular hemos duplicado el  número de personas que ayudamos por año mediante las innovaciones que hemos respaldado. En el 2021, ya hemos impactado de  manera positiva a las vidas de alrededor de 8,6 millones de personas. Y ahora incluso corremos programas  de aceleradores para otros problemas globales, como atenciones médicas, principalmente, suministro de vacunas o igualdad de género. 
Imagina en qué se convertiría este impacto si te molestaras en tomar  acción hoy, como individuo, como empresa, o quizá un fundador de creación. La innovación y tecnología pueden crear mucho bien en el mundo, y juntos podemos solucionar los mayores desafíos del mundo. 
Gracias. 
(Aplausos) 
