Conforme brilla el sol de la mañana sobre el Palacio de la Puerta Dorada, los hermanos Hisham y Asma se preparan para el viaje de su vida. Es el año 791 e.c., y el califato abasí está en la cúspide de su poder, extendiéndose desde la India hasta el norte de África. Con más de medio millón de habitantes, su ciudad capital, Madinat al-Salaam, también conocida como Bagdad, es la más grande del Imperio Islámico, posiblemente del mundo. Y solo tiene 30 años. 
Asma y Hisham partirán al atardecer para el hach, la peregrinación sagrada a La Meca. La mayoría de la gente hace el viaje cuando es mayor y más rica, pero Hisham y Asma querían hacer este viaje juntos desde que eran niños. 
Los dos pretenden viajar con la gran caravana del hach que está protegida por los soldados del califa. El califa Al-Rashid también viaja con la caravana este año. La caravana del hach es como una enorme ciudad móvil, con soldados, cocineros, médicos y comerciantes, sirvientes y esclavos. El viaje es largo, con peligros como enfermedades, robos y deshidratación. Debido a estos riesgos, Hisham y Asma quieren viajar con el grupo más grande, pero un contratiempo de último minuto amenaza con deshacer meses de cuidadosa planificación. 
Cuando los hermanos visitan el mercado para ver los suministros que han comprado, el comerciante les dice que uno de sus camellos ha caído enfermo, y no tiene ningún reemplazo. 
Sin el camello, los hermanos no podrán salir con la caravana. Buscan en el mercado, lleno de gente de diferentes orígenes étnicos, como persas, árabes, turcos, africanos e indios, y de distintas religiones, como el islam, el judaísmo, el cristianismo y el zoroastrismo. En el mercado se vende de todo, desde cerámica local, cristal egipcio, papel de Samarcanda, hasta seda china, oro de África y piel de zorro del lejano norte. Pero como la caravana parte esta noche, nadie tiene un camello disponible. 
Aunque el hach es principalmente un viaje religioso, los hermanos tienen otras esperanzas personales. Hisham y Asma vienen de una familia rica y ambos tenían tutores cuando eran niños. 
Hisham estudia para convertirse en erudito, pasando de la Gramática árabe a la Ley islámica y la Poesía romántica persa, y luego a las Matemáticas de inspiración india y la filosofía y medicina griegas. Con eruditos de todo el imperio viajando a La Meca e importantes centros intelectuales en el camino, el hach es una gran oportunidad de aprendizaje. 
Asma, por su parte, tiene ambiciones literarias. Como mujer, no puede dedicarse a la erudición. En cambio, está perfeccionando sus destrezas como poeta. Ella espera componer poemas sobre el viaje que llamará la atención de damas de clase alta en la ciudad, y tal vez hasta la de la reina Zubayda. 
Los hermanos se separan para buscar un camello. Hisham se dirige hacia la biblioteca central para pedir consejo a los eruditos. Un anciano erudito que estudia Galeno e Hipócrates le dice cómo tratar una herida. Un traductor damasceno de arameo comparte una lista de hierbas útiles para el malestar estomacal en el camino. Un poeta persa quiere compartir sus últimos poemas, pero Hisham no ve cómo eso le dará el camello para esta noche, así que amablemente se niega. Mientras se despide, le dan los nombres de importantes estudiosos de teología para visitar en Medina, en camino a La Meca. Pero para llegar allí, necesitará un camello. 
Mientras tanto, Asma visita a una prima mayor, casada. Una joven esclava abre la puerta, y la lleva al harén, donde los hombres no pueden entrar. Su prima quiere escuchar el último poema de Asma, pero Asma le dice que tiene prisa y le explica su situación. Por suerte, el marido de su prima tiene un camello para ofrecerles. 
Con sus arreglos asegurados por fin, hacen sus preparativos finales. En las horas designadas para hombres y mujeres, cada uno hace una ablución ritual en uno de los muchos baños públicos de Bagdad. 
Con la puesta del sol, los pregoneros de la ciudad 
anuncian la partida de la caravana y la gente del pueblo acude en masa para ver partir a los peregrinos. 
