Catherine Price: Hola. David Biello: Hola. 
CP: Hola a todos. 
DB: Debería empezar preguntando algo que ya se habrá visto en pantalla. ¿Qué significa diversión? 
CP: Quizás creáis que todos lo sabemos, pero fue muy interesante durante mi investigación darme cuenta de cómo usamos la palabra<i> diversión</i> en nuestro día a día, que, al menos en inglés, es muy informal, la soltamos muy alegremente. Difiere mucho... de lo que sienten las personas, si les pides que recuerden el momento más divertido de su vida. Para la investigación de mi libro, pregunté esto a gente de todo el mundo. Veo que tenemos muchísimas personas de todo el mundo en este webinario. Recibí respuestas muy internacionales. Y fue muy interesante porque, aunque las experiencias de cada individuo eran diferentes, las recorría una fuerza que era básicamente igual. Cuando leí las respuestas, y ya tengo miles, me sorprendí sonriendo, pero también estuve a punto de llorar muchas veces. Había algo muy conmovedor en aquello que la gente compartía conmigo, más allá del sentimiento de placer con el que solemos asociar la palabra. 
Se me acabó ocurriendo una definición basada en las anécdotas de la gente y después la contrasté con ellos para ver si describía con precisión su experiencia. Así que intenté validarla. Se refiere a esos momentos de lo que llamo <i>verdadera diversión</i>. Aquí confluyen tres estados. Actitud lúdica, conexión y flujo. 
Imaginaos un diagrama de Venn con tres círculos. En el centro la verdadera diversión, luego cada uno de los tres estados. Quiero aclarar esto, pues la gente podría asustarse con lo de <i>actitud lúdica.</i> Los adultos se sienten muy incómodos con ella. Significa ‘actitud despreocupada’, que eres desenfadado y que no te importa mucho el resultado de lo que haces. Uno se libera de su perfeccionismo. 
La conexión se refiere a compartir una experiencia especial. Algunas personas se divierten solas, como mencioné en mi Charla TED. Pero fue muy curioso. En casi todas las historias intervenían otras personas. Cuando les pregunté “¿Qué le sorprendió de esta historia?“, varias personas dijeron algo como “Soy introvertido, pero en esta historia  intervenían otras personas”. Así pues, en la mayoría de los casos participa otra persona. 
El flujo es un estado psicológico en el que una actividad nos absorbe tanto, nos involucramos tanto que perdemos la noción del tiempo. Los deportistas son el ejemplo clásico. 
Cada estado es maravilloso, pero creo que experimentarlos a la vez es lo que llamo “verdadera diversión”. DB: Así pues... 
en lo que concierne a por qué los adultos perdemos esa actitud lúdica, puede deberse en parte a que la diversión parece algo frívolo en un mundo tan serio, y este mundo lo es. Pero ¿por qué es tan importante divertirse? 
CP: Gracias por esa pregunta porque es un error de percepción muy común entre la gente. Creen que es frívola o que si... suceden tantas cosas serias en el mundo ¿cómo podemos pensar en divertirnos? Sobre eso me gustaría decir dos cosas. La vida no es ganar o perder. No entiendo por qué a uno no le pueden importar los problemas mundiales y también la diversión. Además... lo que hacemos al decir que “nos preocupamos por los problemas” no tiene mucho sentido y nos atormentamos. Si uno lee el mismo artículo que le molesta seis veces en una hora, no ayuda a nadie. Lo mismo ocurre al despotricar en redes sociales, al meterse en una discusión, al perder los nervios, o al gritar a alguien en Twitter. No contribuye a nada y es agotador. He descubierto sobre la diversión que al divertirnos... lo que quiero decir es que la diversión permite resolver tales problemas. Digo esto porque, primero, cuando te diviertes mucho, recargas tus energías, desarrollas tu resiliencia y tu potencia. Y eso te proporciona la energía para hacer algo más productivo que simplemente gritar a la gente por teléfono, por las redes sociales. Pero, además, si uno se divierte con otras personas, y conecta con ellas como seres humanos, es decir, si podemos divertirnos juntos, podremos conectar de forma que nos ayude a trabajar juntos para resolver esos problemas. 
Tampoco creo que la diversión sea frívola. Incluso en un mundo genial y sin problemas, la diversión por sí sola no es frívola... Puedo entrar en más detalles si alguien así lo desea, Es algo muy importante para nuestra salud mental y también para nuestra salud física porque reduce los niveles de estrés. También nos proporciona una sensación de conexión social. 
Ya, divertirse es bueno para la salud. Creo que... es importante recordar eso, pero... como has señalado, no deberíamos obsesionarnos hasta la ansiedad con la idea de si nos lo estamos pasando bien de verdad. También hablas de algo llamado <i>falsa diversión</i>. ¿Qué es? CP: La falsa diversión 
es un término que se me ocurrió para describir productos y servicios que nos venden como algo divertido, pero que... de hecho, no lo son. No provocan ni actitud lúdica, ni conexión ni flujo. El mayor culpable de esto son los medios sociales, sin duda, y un poco el consumo pasivo más allá del disfrute. Ver dos episodios de tu serie favorita está genial. Pero, si te encuentras en ese punto de estar totalmente hipnotizado y ya han pasado siete horas y te sientes asqueado de la vida y de ti mismo, has caído en la trampa de la falsa diversión. Lo entiendo como que hay tres categorías. Está la verdadera diversión, ese flujo lúdico de conexión. Está la falsa diversión, básicamente la comida basura de nuestro ocio. Resulta muy atractiva, pero nos hace sentir mal con nosotros mismos. Hay una gran categoría intermedia, lo que disfrutamos de verdad. Pero no sería verdadera diversión según la definición que propongo. Serían cosas como la lectura, o como bañarse o ver tu programa favorito hasta el punto en el que se disfruta. Para mí son formas válidas de utilizar el tiempo libre, incluso si no son divertidas porque sí que las disfrutas. Es importante pensar en la diversión desde un punto de vista intelectual porque nos ayuda a prestar más atención a la forma de utilizar el tiempo libre. 
Si uno es capaz de identificar las causas de la falsa diversión, es muy fácil eliminarlas una vez que el cerebro reconoce que es una pérdida de tiempo. Si piensas “Claro, es divertido en realidad”, hazlo. Si es probable que genere verdadera diversión, ponlo al principio de tu lista de prioridades porque es un estado revitalizador maravilloso. 
DB: Los miembros de TED, Don y Stephania, están... Se sienten agobiados con sus vidas y les cuesta incluso pensar qué sensación da la diversión. Si a uno se le ha olvidado cómo es, ¿qué haces para volver a encontrarla? 
CP: Una de las primeras cosas que recomiendo es recordar un momento de verdadera diversión en tu vida, un momento de esos que describirías como “¡Qué divertido!”. Es el término que se me ocurrió al preguntar esto a la gente. No se preocupen, pueden tardar un poco en percibir esas experiencias. Pero seguro que todos las hemos tenido. No tienen que ser espectaculares. Otra idea equivocada es que la diversión solo puede ocurrir en lugares exóticos, o cuando te encuentras fuera de tu “entorno habitual” o cuando cuesta mucho dinero. Nada de eso es cierto. Si se define como flujo lúdico de conexión, uno empezará a reconocer que se pueden tener ratitos de diversión todo el tiempo. 
La razón por la que quieres evocar una de esas experiencias es... Cuando piensas en más experiencias, por eso les animo a intentar pensar en más de una, será más fácil ponerse a pensar en ellas. Es nombrar ejes temáticos y pensar “¿Hay alguna persona en particular relacionada? ¿Hay alguna actividad relacionada? ¿Hay escenarios más propicios para la diversión?” Porque, si habéis visto mi Charla TED, sabréis que, para mí, la diversión es una sensación, no una actividad. Es decir, con demasiada frecuencia, empezamos a pensar... Si preguntara qué es la diversión al comenzar la conversación, me daríais una lista de actividades que os gustan. “Me divierte cocinar o leer” o lo que sea. Pero la actividad en sí misma no divierte. Es la sensación de diversión. A lo mejor te encantan las cenas e invitas a cenar al mismo grupo de personas exactamente y comen lo mismo. Una noche será muy divertido, pero otra noche, no. Es la sensación resultante. Así pues, el objetivo de nombrar estos escenarios, personas y actividades que uno suele asociar con la diversión no es garantizar que os divertiréis con ellos, sino preparar el escenario para aumentar la probabilidad de que haya diversión. Lo veo como un romance. Creas el ambiente, pero si pones mucho empeño... saldrá corriendo. No estamos tratando de encender velas  para la diversión. Yo llamo a los escenarios, personas y actividades <i>imanes de la diversión</i>. Cada uno de nosotros tiene una colección única. Los imanes de mi marido no son necesariamente iguales a los míos. Compartimos unos y otros no. Se trata de ser más conscientes de cuáles son. Repito, es posible prestar más atención a la forma de pasar el tiempo libre que uno elige. 
También acuñé <i>SPARK</i> como acrónimo y como nombre de una teoría, que quiero desarrollar, pero, si lo hago, terminaré hablando media hora seguida. Lo que digas, David. Empezaría identificando recuerdos pasados divertidos, luego nombrando o buscando ejes temáticos y, después, priorizando personas, actividades y escenarios. 
DB: Pues vamos a hablar un poco de SPARK porque, al mirar el chat... Es decir, buscamos momentos de placer porque es un momento para que la gente reflexione y piense en algo probablemente muy divertido. Si te encantó, seguro que fue muy divertido. Háblanos un poco más sobre la importancia de darse cuenta y todo esto del método SPARK. 
CP: El primer paso de SPARK es la S, que significa <i>hacer sitio</i> porque debemos dejar sitio para la diversión. Si estás agobiado todo el tiempo, probablemente tendrás la sensación de que no puedes empezar este proceso. Lo que recomiendo, en cuanto a dejar sitio, es empezar por la principal causa de distracción para la mayoría hoy en día. Los teléfonos y los dispositivos digitales. Antes de la pandemia, un ciudadano medio en Estados Unidos pasaba más de cuatro horas al día con el teléfono. Ni tabletas ni ordenadores ni televisiones, solo teléfonos. Una cuarta parte del tiempo que pasas despierto. En total 60 días completos al año. Cuando lo piensas así, seguro que parte de ese tiempo es útil y productivo, y quizás esencial, pero otra gran parte es un poco como desperdiciar el tiempo. La falsa diversión que decíamos. Si eres capaz de poner unos buenos límites a tus dispositivos y equilibrar la vida con las pantallas, acabarás con más tiempo libre que podrás dedicar a buscar diversión. Otra forma de hacer sitio es pensar en tus compromisos y ver a cuáles dices “no”. Era voluntaria en el consejo escolar de mi hija y un día me dije “El colegio va bien. No aporto nada, no disfruto las reuniones, pues lo dejo”. Y eso me dejó mucho sitio. Concederse permisos también es formidable a la hora de hacer sitio. Mucha gente piensa que no merece divertirse, que hay muchas otras prioridades, que están cuidando a otros. Sus necesidades van al final. He conocido a gente que decía haberse escrito a sí mismos una autorización de verdad y firmarla. Bueno, si esta... es tu situación, hazlo. Es muy importante, ya sea una autorización en papel o en tu cabeza. 
Después, la P es de <i>perseguir tu pasión</i>, tus aficiones e intereses. Cuantos más intereses y más destrezas y conocimientos poseas, más interesante será tu vida, para empezar. Pero, además, encontrarás más accesos al flujo lúdico de conexión. Lo que encendió la chispa de esta idea fue el libro <i>Flow</i> de Mihaly Csikszentmihalyi, el psicólogo que acuñó el término de <i>flujo</i>. Aquí comentaba algo que me llamó la atención. Decía que, para quien no juega al ajedrez, un tablero de ajedrez es un tablero con... figuritas talladas. Para mí todavía lo es. Pero, si sabes jugar al ajedrez, si te esfuerzas en aprender a jugar, se convierte en una entrada al flujo. Y, yo diría, a la diversión. Pero la idea es salir, probar cosas nuevas, hacer algo nuevo. levantarse del sofá. Te puede costar un poco superar la inercia al principio, pero vale la pena. Así pues, la P es de perseguir una pasión. 
La A de SPARK es de <i>atraer la diversión.</i> Quizá hayáis notado que hay personas que parecen divertirse más que vosotros. Puede que no sepáis por qué y que... CP: Tú también te diviertes, David. DB: Yo... CP: Miren a este tipo. Se lo está pasando genial. Cuando entrevistaba a los sujetos de mi estudio les pedía directamente “Describa una persona de su vida a quien considere <i>divertida</i> y después dígame qué las hace divertidas”. Incluso yo pensé que recibiría respuestas muy estereotipadas como “son extravertidos” o “son el alma de la fiesta” o “son los payasos de la clase”. Hubo respuestas así. Pero fue muy curioso, ya que mucha gente dijo cosas como: “Te hacen sentir muy cómodo cuando estás delante de ellos”. O “Se ríen muy fácilmente con los chistes o historias de otras personas”. O "Están de acuerdo con todo, se dejan llevar". Me llamó mucho la atención porque las características descritas no estaban necesariamente asociadas con la extroversión. Un introvertido te puede hacer sentir cómodo. En algunos casos, a los introvertidos se les da mejor percibirlo. Y muchos pueden ser entrenados. Pueden mejorar esas habilidades. Me interesaba mucho esta idea de cómo ser alguien que atrae más diversión. Creo que acabo de describir tres maneras de conseguirlo. 
Otra forma es adoptar lo que considero una actitud de diversión. Es un giro a la mentalidad de crecimiento de Carol Dweck, orientado a la diversión. Nuestra respuesta instintiva, la respuesta instintiva del cerebro será naturalmente centrarse en cosas que nos producen miedo y ansiedad por la sencilla razón de que así, por evolución, evitamos las amenazas. Vas a otear el horizonte en busca de amenazas. De lo contrario podrían... matarte, comerte o algo así. Requiere esfuerzo cambiar para centrarse en lo positivo. Creo que cuanto más lo hagas, más probabilidades tendrás de ser consciente del flujo lúdico de conexión y de crear más oportunidades para ello. Así que... si puedes empezar a prestar más atención, a propósito, al placer mundano, en vez de tender por naturaleza a fijarte en las causas de la ansiedad y del miedo, te conducirá a una actitud mucho más propicia. 
Puede que la R de SPARK sea mi favorita. Es de <i>rebelarse</i>. 
DB: Bien. CP: Ya. 
DB: Bien. CP: (Ríe) No me refiero a una rebeldía delictiva. Que quede claro. Pero cuando leía las anécdotas de la gente, se repetía el tema de lo que llamo<i> desviación lúdica</i>, de romper las reglas un poco. Un ejemplo de esto sería bañarse desnudo. Pero incluso hubo alguien que dijo que se habían colado en una piscina... por la noche completamente vestidos, con un cesto de la ropa sucia y unos flotadores de piscina. CP: Se lo pasaron genial. DB: Vale. CP: O lo que sea, por ejemplo, si sueles escuchar pódcast educativos, podrías dar un paseo con el coche y quitar el pódcast o las noticias y poner a tope la canción que te encantaba a los 17 años y cantarla tú también. O descansar un poco de la jornada laboral para hacer algo que te produzca placer. Pues eso, rebeldía. 
Si no se te ocurre la manera de hacerlo, también puede ser divertido pensar en formas de hacer algo placentero para otra persona, de hacer algo que les sorprenda. Quizás sea un tema aparte, pero puede ser una solución si todavía piensas, “No sé qué hacer conmigo”. Deleitad a otra persona. 
Por último, la K de SPARK  o C de “Continúa”, persiste. Viene a decir que la diversión se parece mucho al ejercicio, es decir, uno no lo va a hacer una vez y ya está, se acabó. De hecho hay que seguir dándole prioridad porque... te tropezarás con el aburrimiento a lo largo de tu vida. Si no te esfuerzas en mantener algo como prioridad, no va a ser una prioridad. La forma de enfocarlo para mí es en términos de lo que llamo <i>microdosis </i>y también <i>dosis de refuerzo</i>. Si sabes que hay algo pequeño, una microdosis que encaja en tu agenda de forma regular y que disfrutas, quizá te lleve al flujo lúdico  de conexión, como tomarte el café o pasear con un amigo que sabes que es un imán  de la diversión para ti. Para mí la clase semanal de guitarra es, sin duda, una microdosis habitual. Incorpórala en tu agenda, saca tiempo para ella. Una dosis de refuerzo, en cambio, supondría más tiempo, más energía y tal vez más dinero. Aunque divertirse no tiene por qué requerir dinero. Pero si sabes que, cada vez que te juntas con determinado grupo de amigos, te lo pasas de maravilla, pues, entonces,  busca la manera de organizar el cuidado de los niños o lo que sea para pasar tiempo con tus amigos. Me parece que si puedes esparcir estas microdosis y dosis de refuerzo de forma regular en tu vida, estarás asentando las bases de una vida que favorece la diversión. 
DB: Algo de tu libro que me pareció divertido es que exiges una<i> auditoría de la diversión</i>. 
CP: A ti te sonó divertido, pero a mí no me suena así para nada. 
DB: Bueno, lo que digo es que suena como un oxímoron, ¿no? Pero, en realidad... una auditoría de la diversión puede ser buena si te sientes estancado. Háblanos sobre esta auditoría. 
CP: La auditoría implica mirar, revisar tu propia vida y ser consciente de cuánta diversión hay o no hay en tu vida, analizar tus actividades de ocio e identificar las fuentes de falsa diversión que decíamos, para empezar a reducirlas o a eliminarlas. Y también es muy importante pensar en algunas actividades o en algo que hacer para cubrir el tiempo que pasabas con la absorbente falsa diversión. 
DB: Pero para algunos resulta un esfuerzo enorme. Kat quiere saber cómo podemos crear diversión mientras lidiamos con problemas como el cambio climático, la guerra nuclear o cualquier otra... hablando claro, amenaza existencial que hay por el mundo. 
CP: Es muy importante y mucha gente piensa así y eso nos consume. Y el entorno mediático está diseñado para hacernos sentir así. Otra cosa que debemos reconocer es que nuestro cerebro no solo está preparado para percibir esas cosas, sino que... Hay un dicho en periodismo que dice “Si hay sangre, adelante”. Uno nunca abre su periódico favorito y lee un artículo sobre la existencia de un auténtico... bum de cachorros. Eso no sucede. Por eso, creo que debemos ser más sensatos con lo que consume nuestro cerebro... porque, cada vez que cojo el teléfono, me parece una caja de Pandora llena de emociones. Va a provocar una emoción. ¿De qué emoción se tratará? ¿La quieres en tu cerebro? Si miras las noticias, tendrá un impacto en tu estado emocional. Si miras tu correo, si miras tus redes sociales. No digo que sepa cuál va a ser tu reacción, pero va a haber una. 
Pondré un ejemplo. Solía tener una aplicación para las noticias en el teléfono, y me sorprendía a mí misma leyendo las mismas noticias una y otra vez, con la esperanza de algún cambio, que no ocurría. Y caí en la cuenta. “No quiero esa aplicación”. Pensad en las notificaciones como interrupciones, porque eso es lo que hacen. También recomiendo preguntarse a uno mismo por qué quiere que le interrumpan. Porque las notificaciones están ahí para beneficiar a los creadores de la aplicación que envió el aviso, no a ti. Creo que muchos nos sentimos totalmente atrapados en este sentimiento de que el mundo es horrible y siniestro y de que estamos indefensos. Y es horrible estar ahí. Creo que cuesta mucho trabajo salir de ahí. Pero merece la pena. Y es bueno para intentar abordar algunos de estos asuntos. 
DB: Creo que probablemente es mejor compartir la diversión, como decías. ¿Algún consejo sobre cómo compartir la diversión con la gente que nos rodea? Creo que es lo que quería preguntar Jim. 
CP: Me parece importante elegir a la gente adecuada. Hay ciertas personas que no propician la diversión, y que, afortunadamente, podemos ayudarles a cambiar, ¿no? Primer paso, si puedes elegir entre salir con alguien que te hace sentir cómodo con regularidad, de cuya presencia disfrutas y que genera diversión, o salir con un aguafiestas, elige al otro, ¿no? Insisto, hablo de hacer cosas juntos. Creo que algo como cocinar, probar cosas nuevas o ver si tus amigos quieren aprender algo juntos, todo esto propicia... que la gente se abra de forma que se diviertan. También se debería buscar gente que ya se divierte y unirse a ese grupo. 
DB: Quiero dar las gracias a todos por asistir, y pediros disculpas por no haber dado paso a todas las preguntas. Pero el tiempo ha volado un poco porque nos estábamos divirtiendo. Bueno, gracias. Muchas gracias por acompañarnos hoy, y... que os divirtáis. 
CP: Gracias, David. Tú también. 
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