Están pasando tantas cosas en el mundo. Nuestra invitada dedica sus días, y así lo ha hecho durante su brillante carrera a investigar e informar sobre las noticias más en boga. Es la Jefa Internacional de la CNN y presentadora del laureado programa  de noticias globales “Amanpour”, en la CNN International de Londres y del “Amanpour and Co.” de la cadena estadounidense PBS. Estoy encantada de tenerla con nosotros para comentarnos algunas de las noticias que afectan al mundo y a nuestra vida. Con ustedes, Christiane Amanpour. Démosle la bienvenida. Hola, Christiane. ¿Qué tal? 
[Christiane Amanpour] Muchas gracias por invitarme. Feliz de estar aquí y con la comunidad TED para hablar de estos temas tan importantes. Sí, soy la Jefa de Internacional  pero antes de eso fui la principal  corresponsal internacional. Para realizar mi trabajo, me informo siempre sobre el terreno, acudo al campo de batalla, trabajo codo con codo con la gente que está en el frente. 
[WPR:] Me encanta, y creo que eso nos dará una amplia perspectiva en esta conversación. Comencemos. Nos gustaría empezar  hablando de Irán. Para los asistentes que no estéis al tanto, en septiembre, Mahsa Amini, una mujer iraní, murió bajo custodia de la Policía de la Moral, tras ser detenida por no llevar hijab. Su muerte generó protestas y una revolución que aún prosiguen, no solo en Irán, en defensa de los derechos de la mujer. Christiane, has dedicado toda tu carrera a informar sobre Irán y has seguido esta historia muy de cerca. ¿Qué importancia histórica tiene lo que está ocurriendo en Irán? ¿Podrías, además, ponernos en contexto? 
[CA:] Verás, tiene mucha trascendencia. No sé exactamente cómo evolucionarán los acontecimientos ni cómo terminará. Os cuento mi historia personal: Soy medio iraní y me crié en Irán. Allí pasé esencialmente los primeros 20 años de mi vida, los alternaba con visitas al Reino Unido para asistir al colegio, pero en Irán tenía mi casa,  allí vivían mis padres y mis hermanas, ¿sabes? Estaba allí cuando surgió la Revolución Islámica de 1979. Fui testigo de todo aquello y, de hecho,  aquello me inspiró a ser periodista, quería contar al mundo esas noticias que hacen historia. Fue entonces cuando decidí la carrera a la que me dedicaría después. Si hacemos un rápido repaso de unos 43 años veremos que las mujeres que se manifestaron con gran crispación en los albores de la revolución, que apoyaron a Jomeini con sus protestas, porque le creyeron cuando prometió  que iba a instaurar la democracia en un país monárquico, se percataron enseguida de que, en realidad, su plan no era ese, sino que pretendía obligar a las mujeres a llevar velo, algo de lo que nunca había hablado. Es decir, durante el primer año de la revolución las mujeres no debían llevar velo y cuando les obligaron a hacerlo, muchas salieron a manifestarse. Desde entonces, durante décadas, ha habido una especie de tira y afloja sobre cómo hay que colocarse el velo. Hay diferencias entre las mujeres conservadoras y religiosas, que quieren llevar una prenda que les cubra por completo, ceñida en la cabeza y holgada sobre el cuerpo –en Irán se llama chador– y mujeres de generaciones más jóvenes que, bueno, querían cumplir la ley pero que preferían ser ellas quienes decidieran cómo debían llevar el hijab. Vestían abrigos y velos completos cada vez más cortos y estrechos, llevaban pañuelos de colores no tan pegados al rostro. Las mujeres y las chicas jóvenes hacían todo lo posible por sentirse guapas y destacar su femineidad. Se arreglaban el pelo, sobre todo por la parte de la frente, no lo cubrían con el pañuelo. No tenían prohibido llevar flequillo, se pintaban los ojos preciosos, se maquillaban el rostro y los labios con auténtico primor. Las iraníes son mujeres bellísimas en cuerpo y en alma. Y parecía que todo el mundo lo consideraba correcto. 
Pero ¿qué pasó en los últimos diez años, aproximadamente? Habían tenido un régimen algo menos draconiano en lo que se refiere al uso del hijab, hablamos de finales de los 90 y principios de los 2000 y después llegó el régimen actual, mucho más draconiano, formado por fanáticos como el mulá actual, Ebrahim Raisi que es un presidente conservador e intransigente y que en realidad llegó a la presidencia utilizando su plataforma política entre otras cosas, con una interpretación más radical de las leyes islámicas, según sus propias creencias. Y, claro, ¿quién pagó el precio más alto? Las mujeres. Siempre ocurre lo mismo, ya sea en Irán, en Afganistán, en los Emiratos Árabes Unidos o en Arabia Saudí, en otras regiones de África, en Estados Unidos, etc., se utiliza el cuerpo de la mujer, el espacio personal de la mujer con fines políticos. 
Y eso es lo que ocurrió en Irán. Esta pobre mujer, Mahsa Amini, de 22 años vivía en la región kurda de Irán y fue a visitar a unos parientes. Llevaba su pañuelo y una prenda que le cubría todo el cuerpo. Pero la policía que estaba vigilando no lo consideró suficientemente adecuado. Ese fue el origen de las protestas. 
[WPR:] Hace unos días se habló de que iban a ejecutar a unos 15.000 manifestantes y hay quienes desmienten y dudan de la veracidad de esta noticia. Según tengo entendido lo cierto es que han detenido a 15.000 manifestantes y el parlamento ha votado a favor de aplicarles la pena de muerte. Pero no depende de ellos. Tengo curiosidad por saber si tú piensas que próximamente podría haber una ejecución masiva. ¿Esa amenza es real? 
[CA:] Sí, es cierto que todos hemos querido verificar esa noticia y resulta que la información no era correcta. Por otro lado, hay muchísimas personas, cientos, si no miles, que han sido detenidas y encarceladas: mujeres, hombres,  chicas y chicos jóvenes. Recuerdo que hace unas semanas un alto cargo del gobierno dijo que el promedio de edad de los detenidos, esto lo afirmó un oficial del gobierno, era de unos 15 o 16 años. A ver, pensemos un momento. Nunca habíamos oído algo semejante, que los niños, chicas adolescentes, gente tan joven hubiera participado en primera línea de estas protestas, de este movimiento, y se les sancione por ello. 
Hay noticias muy recientes, sobre todo las de mi colega del New York Times, Farnaz Fassihi, periodista de primera categoría, que cuenta historias tremendas de la crueldad con la que están tratando a gente muy joven. Además, el fin de semana pasado se celebró el entierro de un niño de unos 9 o 10 años, víctima de lo que está ocurriendo. Lo mataron. Y en su funeral hubo otra gran manifestación. Estas cosas incitan a la gente a rebelarse, incluso en una república islámica que ha sido tan draconiana durante 43 años. Y todo esto, sabes, sobrepasa a las fuerzas antidisturbios o como queramos llamarlos. 
Sé que la gente que no vive en Irán quiere saber si esto es el principio del fin o el final del principio, o el fin de la República Islámica. Todavía no sé la respuesta, porque nadie sabe hasta dónde van a llegar para frenarlo. Como todo periodista, estoy a la espera, observo, espero,  entrevisto a la gente, recopilo toda la información posible. Eso es lo que haré hoy en mi programa, que como has dicho, se emite en la CCNi y en la PBS. He entrevistado a muchos interlocutores iraníes y... es un régimen brutal que quiere mantenerse en el poder 
pero creo que lo único interesante, bueno, hay muchas cosas interesantes, pero lo que ahora es diferente es que dentro del establishment islámico hay opiniones, en realidad son opiniones de hombres que se preguntan por qué han de actuar con tanta crudeza con chicas jóvenes solo por el tema del pañuelo y el hijab. Esperaremos a ver la conclusión de todo esto, si es que la hay. 
[WPR:] Como persona que tiene una estrecha conexión personal con Irán, no solo por tus raíces sino por tu seguimiento detallado de esta historia, ¿qué cosas piensas que  pasan desapercibidas al resto del mundo o qué no vemos de lo que está pasando? 
[CA:] Bueno, verás, en general creo que la política exterior y las noticias internacionales a duras penas llegan al público americano debido a los filtros de nuestros editores. Si informáramos con más regularidad sobre este tipo de noticias, tendríamos una mejor-- y todos tendríais una idea más completa de lo que pasa a nuestro alrededor. No tenemos que olvidar que Irán es un país muy importante para Estados Unidos y para el resto del mundo. En parte porque este tipo de revueltas en la República Islámica y su apoyo al terrorismo, etc. tienen consecuencias para el mundo. Continúan secuestrando rehenes. Hay iraníes americanos y británicos, y de otros países, que están en la cárcel y los usan como peones políticos. Y esta es una situación, sabes, una situación trágica y miserable en la que se usan seres humanos como armas políticas. Están utilizando como armas a hombres que son mitad iraníes o que han emigrado del país y han obtenido la nacionalidad de otros países que les han dado asilo y cuando regresan a realizar gestiones personales o visitar a su familia se han visto envueltos en esta tormenta política. Es horrible, de verdad. Es un tema que incumbe a muchos países. 
Otro asunto por el que es importante es por el acuerdo nuclear iraní. Ahora mismo no está sobre la mesa debido a las elecciones de mitad de legislatura. A pesar de ello, tras estos acontecimientos EE. UU. ha impuesto más sanciones, Europa ha impuesto sanciones a individuos a quienes considera responsables de esta represión tan violenta. 
De ahí que sea tan importante. Irán sigue siendo un país importantísimo para el mundo. Y no olvidemos que tiene una población enorme y que la inmensa mayoría de sus habitantes son menores de 30 años o pertenecen a esa joven generación, es decir, que tienen una formación increíble, viven conectados al mundo, incluso ahora, aunque el régimen intente aislarlos de Occidente y evitar que el mundo acceda a ellos. Utilizan técnicas sofisticadas como el  juego del gato y el ratón para contar al mundo lo que allí ocurre y obtener información del exterior. No hay manera de aislar al pueblo iraní. Y deberían beneficiarse y, espero que así lo hagan, del apoyo moral que el mundo les está brindando, son conscientes de ello. 
Por otra parte, sé que algunos reclaman más apoyo para derrocar al régimen. Yo ahí no entro, porque soy periodista e informo de lo que está ocurriendo. Mi opinión personal es que ningún gobierno extranjero va a hacerlo. También pienso que las mujeres y los hombres, los aliados dentro de Irán... consideran que esta es su movilización. No quieren que otros países vayan a interferir provocando daños aún peores de los que les está causando el régimen actual. 
WPR: Christiane, estamos recibiendo muchas preguntas y voy a leer algunas de ellas. Uno de los miembros de TED, Don, habla sobre la idea que has mencionado del apoyo global. Quiere saber cómo  podemos ayudar desde fuera. “Me siento impotente, pero me gustaría hacer algo sin poner en peligro a más mujeres”, dice Don. 
CA: Bueno, es difícil. Desde luego, apoyo moral, difundir las noticias, correr la voz y apoyar a las mujeres iraníes en lo que esté a tu alcance. Algunas personas preguntan cómo se puede enviar apoyo material, dinero o lo que haga falta. Pero es algo muy difícil y no tengo una respuesta. Es difícil porque Irán está sometido a muchas sanciones. Realmente, es ilegal según la legislación americana, la europea y otras más, enviar dinero por cualquier vía, que yo sepa al menos. Quizá exista alguna manera de hacerlo pero yo la desconozco. Ahora mismo es bastante difícil aportar algo más que apoyo material. Yo creo que el mundo debería ser más generoso con aquellos que intentan huir de cualquier régimen represivo. Ahora mismo estoy en Londres y ya sabéis que en los últimos meses ha habido una crisis en el Canal de la Mancha. Hay una cantidad enorme de iraníes tratando de huir de las zonas de peligro y acceder a Reino Unido. Muchísimos afganos y gente de otros países huyen de la guerra y la devastación. Pero son rechazados. Creo que las políticas de asilo y refugio, a nivel mundial, se han vuelto tan draconianas y se han desviado tanto de su idea original, para acoger a quienes están huyendo de una terrible opresión y, por supuesto, del hambre y las enfermedades, de desastres naturales y demás. Me parece vergonzoso que esto ocurra en esta época de máxima convulsión  en esas partes del mundo y que el resto del mundo les esté cerrando las puertas. 
Próximamente voy a hacer unas entrevistas sobre una película que se va a estrenar, “Las nadadoras”, que trata sobre dos chicas sirias que tuvieron que abandonar su país en plena Primavera Árabe y durante la represión del régimen sirio, respaldado por Irán, a quienes reclamaban libertad. Pues bien, ellas lograron huir pero tuvieron que llegar a Europa en una patera, anduvieron kilómetros, tuvieron que esperar durante meses para conseguir asilo. Hay gente como tú y yo que muere en el Mediterráneo, en el Canal de la Mancha, mueren al cruzar desde África. Estamos en 2022. Es un escándalo. Yo creo que esta falta de asilo, este abandono  a los refugiados, es una vergüenza y una lacra para los que creemos en los derechos humanos, la democracia y  el valor de la vida. 
WPR: Bueno, hablemos ahora de otro país que también está sufriendo una crisis enorme. Has dedicado mucho tiempo no solo a informar, sino que has estado allí. Acabas de regresar de Ucrania, se han cumplido ya más de nueve meses de guerra. ¿Podrías contarnos un poco de tu viaje, cómo está la población ahora que llega el invierno? ¿Qué te gustaría contarnos de lo que has visto? 
CA: Ahora que hablas del invierno, creo que es muy importante saber lo que Putin está haciendo porque está sufriendo una derrota en el frente y, literalmente, está llevando la guerra a los civiles de una forma más determinada y devastadora que hasta ahora, porque ya antes había atacado a los civiles. Pero este ataque implacable con misiles de crucero y otros realmente potentes, incluidos drones kamikazes suministrados por Irán con ataques frecuentes a infraestructuras energéticas civiles y esporádicos a edificios residenciales provocan muertes y heridos civiles. Al mismo tiempo, la población ucraniana ha resultado tener una capacidad extraordinaria, ya sean los civiles o los expertos, pensad por ejemplo en los ingenieros del sector energético que trabajan a destajo, día y noche, para restaurar los daños. Y han logrado restaurar apagones y demás, intentan poner a salvo parte de sus infraestructuras energéticas. No olvidemos, en particular, que la electricidad y el agua están interrelacionadas. Las dos son el yin y el yang. No se puede obtener agua sin electricidad, es necesaria para bombearla. Y si no hay agua, ni siquiera para beber, el problema es enorme. Por eso, los ingenieros ucranianos trabajan sin descanso para garantizar que la gente, como mínimo, tenga acceso al agua, aunque esté racionada. Es un problema tremendo. Te diría que estoy abrumada y sorprendida… no sorprendida, encantada, con el valor del pueblo ucraniano. He cubierto muchas guerras con agresores mucho más poderosos, con enorme potencial armamentístico, que pretendían subyugar a la población civil con menor poder militar. Y los ucranianos no son nada parecido, son tan valientes, aman tanto a su país, respetan de tal manera, al igual que los iraníes, la idea de la independencia, la soberanía, la libertad personal, la libertad política y la democracia. Están luchando por eso. Realmente, luchan por todos nosotros. Ahora mismo, el pueblo ucraniano y, hasta cierto punto, el pueblo iraní están luchando en el frente por nosotros. En Ucrania la gente se encuentra entre la libertad y el totalitarismo. Y si Putin vence en Ucrania, entonces... es decir, no solo pierde el valiente pueblo ucraniano, sino arrebata otro país a Occidente y continuará amenazando las ideas, los valores y principios democráticos y la libertad. En cuanto a esa idea de que es culpa de la OTAN y de su expansión os prometo que son noticias falsas. Ahora no podemos entrar en el tema porque tenemos un tiempo limitado, pero no se trata de eso. Putin no quiere un país vecino libre, independiente y democrático, en este caso, Ucrania, y que le pregunten por qué ellos no pueden tener todo eso, por qué su pueblo no tiene todo eso. No quiere algo así. Quiere crear su propia Rusia, una Gran Rusia. Cuando estuve en Bosnia, vi cómo los serbios, apoyados por Rusia, querían crear una gran Serbia a costa del pueblo bosnio. También ocurre en Irán. Las mujeres y las jóvenes afganas dicen: “Si los iraníes pueden rebelarse y exigir sus derechos, nosotras lo haremos también.” Todo esto tiene un enorme efecto contagio y sirve de inspiración para quienes creen en la libertad fundamental, la dignidad y el derecho a vivir su propia vida. 
WPR: Cuando estuviste allí te reuniste con el presidente ucraniano Volodímir Zelensky y la primera dama Olena Zelenska. Tengo curiosidad por saber qué piensas de su mentalidad a estas alturas de la guerra y si crees que va a afectar a su liderazgo. 
CA: Bueno, creo que su liderazgo ha sido extraordinario. O sea, de verdad, quién lo habría dicho. Este hombre, Volodímir Zelensky, venía del mundo del espectáculo. Su candidatura se basaba en un programa que protagonizaba, una serie de TV basada en la corrupción al más alto nivel. Él se presentó como un candidato limpio y cuando llegó al poder eso es lo que intentó instaurar, incrementar las infraestructuras, mejorarlas y terminar con la corrupción que había en Ucrania y que quizá, después de la guerra, siga existiendo. Pero ahora, créeme, eso está en un segundo plano. Los senadores de ambos partidos estadounidenses me han dicho que todo lo que envían EE. UU. y la OTAN está registrado y no les preocupa que vaya a parar a los bolsillos de alguien. Al contrario de Rusia pues es obvio que allí sí ha ocurrido porque apenas tienen un ejército que pueda luchar en Ucrania, y mucho menos contra la OTAN. Su liderazgo ha sido inspirador. El hecho de que el presidente no se fuera, pudiendo haberlo hecho, que no sacara de allí a su esposa e hijos, pudiendo haberlo hecho, y el hecho de que sigan “molestando al oso”, y le pregunté sobre eso, le dije: “Mire, mucha gente de Occidente y de otros países está preocupada, piensan que si presiona demasiado a Putin, si le arrincona, podría hacer lo inimaginable.” 
Y me dijo: “¿Sabe una cosa? Siempre hemos sido sus vecinos, si nosotros no le tememos, tampoco le teman ustedes.” 
Yo se lo dije porque no solo le están obligando a replegar a su ejército sino que, además, el Ministerio de Defensa de Ucrania y quienes luchan en primera línea le trolean constantemente. Constantemente. Lo hacen con un humor increíble y resulta muy, muy efectivo. Ellos saben algo que nosotros no sabemos. Como me dijo Olena Zelensky: “Es nuestra última batalla. Tal cual. Si no nos rebelamos ahora, no tendremos otra oportunidad de hacerlo. SI no lo hacemos ahora, ¿cuándo podremos hacerlo? Eso lo tienen muy, pero que muy claro. 
Como sabrás, se ha comentado en EE. UU., en Europa y en otros países, que tal vez después de que los ucranianos liberaran Jersón deberían sentarse a negociar. Le pregunté al Presidente Zelensky y me dijo: “Mire, nos encantaría negociar pero según los principios internacionales, con la condición de que los rusos retiren sus tropas del territorio que han invadido, anexionado y reinvidicado ilegalmente, con referendums falsos y una anexión ilegal. 
Y les estamos obligando a retroceder.” Por eso, no quieren recibir presiones para negociar mientras lleven la voz cantante, ni que Rusia salga beneficiada tras su agresión. Y si le soy sincera, tampoco queremos eso. No queremos que Rusia consiga su propósito igual que hizo durante su primera invasión, en 2014, entonces el mundo no le hizo frente, nadie le desafió. Y esta es la consecuencia. Pensaba que el mundo era débil. Y vaya sorpresa se ha llevado. Se sorprendió de que los ucranianos le hicieran frente, de que Occidente y la OTAN le hicieran frente, unidos y durante tanto tiempo. 
Bueno, esto lo deduzco porque estuve cuatro años en Bosnia y viví algo similar. Es decir, esto que han intentado en Ucrania, es una limpieza étnica de los rusos que viven en el este Es un genocidio y creo que... quizá no un genocidio sino crímenes contra la humanidad ante los que Rusia tendrá que rendir cuentas cuando acabe esta guerra. 
WPR: En Irán y en Rusia, y pensando en Ucrania, hay una supresión de la libertad de expresión y de acceso a la información. ¿Cómo podemos saber si las noticias que nos llegan de ambos sitios son correctas? 
CA: Creo que todos tenemos que asumir una cierta responsabilidad porque es el reto de nuestro tiempo. Mira, la gente me pregunta: ¿Dónde está la verdad? Y yo les digo, podéis ver la CNN, podéis ver la PBS, podéis ver la BBC, podéis leer el Wall Street Journal o el New Your Times, el LA Times u otro medio, el Financial Times, etc. Hay muchísimas organizaciones comprometidas con la verdad y que tienen corresponsales allí, incluida Rusia. Por ejemplo, la BBC cuenta con un periodista consumado, Steve Rosenberg. Os recomiendo encarecidamente que veais sus reportajes porque, a pesar de las restricciones de Rusia hacia los periodistas, él consigue contar lo que ocurre de una forma muy, muy inteligente. Además, también miraría los medios estatales y los blogs rusos, un poco de todo, también los blogueros militares que viajan a Ucrania con las tropas rusas. Hay un flujo enorme de información que un muestra cuadro fiel Y ahora mismo, esto no supone  que estén deseando que termine la guerra, pero están pintando un panorama que muestra a los rusos  pasándolo mal en Ucrania. 
Hay pues muchas fuentes a las que acudir. Pero, en realidad, creo que depende del consumidor de información. Podemos hacer todo lo posible por transmitiros la verdad, por publicar información contrastada y probada, pero vosotros no debéis consultar webs de noticias falsas y creeros que son ciertas. Tenéis que acudir a lo que llamaría asociaciones de medios de comunicación que hayan obtenido el sello de Buenas Prácticas por su credibilidad y veracidad y hayan obtenido aprobación como tales. Sois vosotros quienes debéis buscarlos. Existen y no es difícil encontrarlos. 
WPR: Antes de acabar con la entrevista me gustaría hablar de ti, Christiane, de tu opinión como periodista. ¿Informar sobre países en conflicto y crisis ha cambiado tu visión sobre el mundo y tu perspectiva de la vida? 
CA: Creo que ha cambiado mi perspectiva en el sentido de que soy muy clara, no puedo ponerme de parte de todos, me pongo de parte de este o del otro. Dicho de otro modo, en ciertas situaciones como en los casos de violación del Derecho Internacional Humanitario que estamos observando, es decir, atrocidades contra los derechos humanos, crímenes contra la humanidad, genocidios y casos similares tienes que saber cuál es la verdad y lo que estás viendo para saber quién es el agresor y quiénes son las víctimas. Ahí no existen dos versiones. Mi mantra ha sido y es, y eso lo aprendí en Bosnia, que fue una de mis primeras experiencias, mi mantra es “ser veraz, no neutral” lo cual no quiere decir que no sea objetiva. Soy objetiva porque ser objetivo es nuestra regla de oro, es decir, tienes que ver todas las partes de la historia e informar sobre cada una. Pero lo que no debes hacer es crear una falsa equivalencia, ya sea factual o moral. Si haces eso, estás faltando a la verdad y en algunos casos eres cómplice de atrocidades espantosas. Y lo mismo diría sobre el clima. Es decir, podemos hablar sobre estas crisis morales y existenciales que encontramos en el mundo, pero durante décadas hemos tratado el tema del clima viendo las dos versiones, dando el mismo peso factual y moral a los negacionistas y a la ciencia. Sabemos que eso no es cierto y hemos perdido mucho tiempo hasta el punto de que estamos al borde de una catástrofe global. Y eso es algo que he aprendido, que para ser una periodista fiable y creíble tengo el deber de gritar la verdad. 
WPR: Bueno, quiero terminar con la pregunta de un miembro que dice así: “Si tuvieras que entrevistarte a ti misma, ¿cuál sería la última pregunta que te harías?” Esa es la última pregunta, ¿qué es lo último que le preguntarías a Christiane? 
CA: Ay, madre mía. La última pregunta que me haría, no sé... Pero sí sé una cosa. Que ojalá pudiera... creo que sería: ¿cómo puedo acceder al otro lado? Me refiero a los malos porque eso es lo que son. ¿Cómo se puede acceder a ellos? Me gustaría sentarme con un Putin, un Kim Jong-un, quien sea, Viktor Orban de Hungría o cualquiera que rechace la democracia en EE. UU. y cosas similares. Me gustaría sentarme con ellos, hablar e intentar comprender. No porque piense que sería, bueno, que me convertiría de repente en una observadora neutral sino porque quiero que se pronuncien para que lo vea la gente y les preguntaría con rigor y ellos verían que su postura es inadmisible. También me gustaría hacerlo con directivos de compañías de combustibles fósiles. He hecho unas cuantas entrevistas  a gobiernos que han permitido políticas que nos han puesto a todos en peligro. Creo firmemente que esa gente tiene que rendir cuentas. Así que me gustaría poder formular más preguntas a esas personas. 
WPR: Christiane, muchas gracias por habernos dedicado tu tiempo, hablo en nombre de todos y te agradezco todo lo que nos has contado. Que tengas un feliz día. 
CA: Muchas gracias, te lo agradezco. Ha sido un placer estar aquí. Gracias, Whitney. [¿Quieres ayudar a TED?] [¡Hazte miembro de TED!] [Más info.: ted.com/membership] 
