Soy un hombre calvo... 
(Risas) 
pero no extraño mi pelo. Lo que extraño es ir a la peluquería. Me parecía una experiencia  muy relajante y disfrutable. Me encantaba cuando pasaban  los dedos por mi pelo mientras lo lavaban en la pila. Lo disfrutaba cuando  me conducían a la silla, y jugaban con mi pelo un poco más y me hablaban de los distintos  cortes y estilos que podía elegir. Incluso disfrutaba del suave  sonido de las tijeras... tris, tris, tris... justo al lado del oído. y lo disfrutaba tanto y estaba tan profundamente relajado que recuerdo muchas veces en las que me sentaba y pensaba, “Te pagaría aunque fingieras cortarme el pelo”. 
(Risas) 
Hay otro momento también que suele relajarme profundamente. Cuando me examinaba de la vista. 
(Risas) 
Y no estoy hablando de los chorros de aire que te ponían en los ojos. Ese recuerdo hace que  me tiemblen los párpados. Me refiero al momento en el que traen la rueda de lentes. 
(Risas) 
Y van pasando una a una. Y quieren saber qué lente te ayuda a ver mejor. ¿“La uno o la dos”? 
(Risas) 
“¿La uno o la dos?” 
(Risas) 
Y lo decían con esa voz relajante. 
(Risas) 
Y hay algo en ese momento de atención tan personal y de voz suave que  me calmaba profundamente. Y me da esas ligeras cosquillas  en el cerebro. Disfruto tanto mientras pasan cada opción que quiero que dure un poco más. Así que cuando me preguntan,  “¿La uno o la dos?” Yo digo, “Oh, no estoy seguro”. 
(Risas) 
Otro momento que suele estimularme esta forma de relajación profunda es cuando veo el show de TV  de Bob Ross, “Joy of Painting”. 
(Risas y aplausos) 
Solía volver del colegio, tiraba unos cojines en el suelo, me tumbaba y dejaba que esa voz suave me arrastrara. Y él tenía la personalidad más agradable. Se giraba a la cámara, me miraba directamente y decía cosas muy amables como  “No hay errores,” solo felices accidentes”. 
(Risas) 
Y se volvía a girar a su lienzo y hacía esos sonidos  relajantes con el pincel. Tap, tap... tap, tap, tap. Y me relajaba tanto que  solía quedarme dormido y nunca le veía terminar la pintura. 
(Risas) 
En 2013, aprendí que esta respuesta especial tenía un nombre especial. Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma, o, simplificado, ASMR. Es una palabra complicada, así que menos mal que  la tenemos simplificada. 
Ahora, yo soy fisiólogo. Soy investigador. Soy un friki de datos. Así que me emocionó mucho  leer la ciencia del ASMR. En 2013, no había ni un estudio de investigación. Lo que sí encontré fueron muchos foros: miles y miles de comentarios, por toda Internet, comentando esta sensación genial. Y todos hablaban de  la misma respuesta que yo sentía. Se relajaban profundamente, se sentían cómodos, se sentían calmados y tenían estas ligeras cosquillas  en el cerebro. También me di cuenta de que cada escenario que describían que había estimulado su ASMR tenía un tema simple. Era siempre cuando recibían  atención personal positiva de alguien amable que les cuidaba. Y los ejemplos que daban eran muy similares a mis momentos. Momentos con peluqueros; momentos con profesionales de la salud; momentos con profesores. Contaban historias de la maestra de la infancia con voz dulce que se agachaba a su lado y les ayudaba con un problema de mates. Eran momentos con padres. Momentos con mejores amigos cuando se susurraban  cosas en la infancia. O cuando se trenzaban el pelo mutuamente. O cuando jugaban ese juego donde dibujas suavemente letras  en la espalda de la otra persona y tratas de acertar la letra. 
Pero el momento que estimulaba ASMR que vi mencionado más veces era el show de TV de  Bob Ross, “Joy of Painting”. 
(Risas) 
Ahora, sabemos que Bob Ross no intentaba  estimular el ASMR de la gente o hacer que se relajaran. Él intentaba enseñarte a pintar. Pero hay personas hoy en día  que crean vídeos ASMR solo con el propósito  de relajar al público y ayudarles a dormirse más fácilmente. Se llaman artistas de ASMR y tienen millones de seguidores. Algunos tienen más seguidores en sus canales de YouTube que Kim Kardashian en el suyo. ¿Y qué es lo que hacen en estos vídeos? Bueno, muy simple, se sientan cerca de la cámara, miran a la lente, y hablan suave o susurran dulcemente. Quizás finjan ser un peluquero o hacen de profesional de la salud o simplemente te hablan como un amigo cercano lo haría. 
Y ahora mismo ... quiero presentaros algunos de los artistas de ASMR  más populares en YouTube. Así que recostaos, estirad las piernas, 
(Risas) 
y disfrutad. 
[Vídeo: ASMR Glow]: Bien Bien. Una vez más. Genial. 
[Vídeo: WhispersRed ASMR]: Hay muchas cosas diferentes que necesitamos. Las que tendríamos en  nuestro kit de spa habitual. Algunas son muy obvias. 
($espiración) 
Cosas como... bastoncillos... y... algodones. 
[Vídeo: Paris ASMR]: Te he traído té muy rico de París. Para ti, sí. Se llama, “Weekend à Paris.” “Finde en París”. Creo que sabe como, um... um... a rosas. 
[Vídeo: Gentle Whispering ASMR]: Bien. Un poco del frente aquí. 
(Corte de tijeras) 
(Corte de tijeras) 
Vale. No te muevas. 
(Corte de tijeras) 
(Corte de tijeras) 
Vamos a asegurarnos... 
(Corte de tijeras) 
Ha quedado bien igualado. 
Mmm. 
[Craig]: Ahora, si te sentiste muy relajado o quizás notaste esas cosquillas  especiales de la cabeza, podrás haberte preguntado,  “¿Qué está pasando dentro de mi cerebro?” Bueno, yo me pregunté lo mismo. Recientemente publiqué un estudio  de escáner cerebral con Bryson Lochte y otros investigadores de  la Universidad de Dartmouth. Y vimos que las regiones cerebrales que se activan mientras la gente ve vídeos de ASMR como estos son las mismas regiones cerebrales que se activan cuando la gente recibe  atención personal positiva de parte de una persona  amable en el mundo real. También he recogido datos de más de 30 000 participantes como parte de un estudio  con Karissa Burnett y Jennifer Allen. Y Jennifer Allen es la mujer que acuñó el término Respuesta Sensorial  Meridiana Autónoma en 2010. Y lo que vemos es que el ASMR se experimenta en más de 130 países distintos. Y la gente comenta la misma experiencia. Sienten una profunda relajación. Tienen estas ligeras cosquillas especiales en el cerebro. Y les ayuda a dormir más fácilmente y a reducir su nivel de estrés. Incluso individuos que han sido  diagnosticados con ansiedad e insomnio reportan beneficios de ver estos vídeos de ASMR y de experimentar ASMR. Otras instituciones también  están publicando datos sobre ASMR e informan de beneficios similares para la salud. Un estudio concreto, de la Universidad de Sheffield en Reino Unido, mostró que, cuando la gente ve vídeos de ASMR, su ritmo cardíaco efectivamente  se reduce de forma significable. 
Ahora, hay muchas preguntas  sin responder aún. Como, ¿cuáles son los químicos cerebrales que causan esa sensación increíble? Un candidato probable es la hormona neuronal oxitocina, que quizás conozcáis como  “la hormona del amor”. Es ya bien conocido que tus niveles de oxitocina en tu cerebro crecen cuando alguien te da atención personal positiva de forma amable, cuidándote. También es bien conocido que  tus niveles de oxitocina, cuando crecen, te hacen sentir relajado, te calman, te sientes cómodo. 
Otra gran pregunta es,  ¿por qué no todo el mundo siente ASMR? Quizás hayas visto estos clips de vídeo y hayas pensado, “No siento nada de cosquillas  geniales del cerebro. ¡Grrr!” 
(Risas) 
Bueno, puede ser que esos clips no sean de tipo que funciona para ti. Si nunca has sentido esta experiencia, puede que aún no hayas tenido  el momento adecuado en tu vida. O quizás esté determinado al nacer. Podría estar determinado por la secuencia de tus genes en relación a la oxitocina o por otros químicos cerebrales. 
Otra gran pregunta es, ¿cómo  estos beneficios del ASMR se comparan a los beneficios ya tan conocidos del yoga o del mindfulness o de la meditación? ¿Y cómo estos beneficios para la salud  del ASMR se comparan a los pros y contras de usar terapia de medicación para tratar ansiedad e insomnio? 
Y por último, ¿los profesionales de la salud defenderán algún día el ASMR como otra herramienta disponible para ayudar a la gente a gestionar su estrés y su falta de sueño? 
No tengo respuesta  para estas preguntas... pero sé una cosa. Sé que mi visión de un paraíso maravilloso es Bob Ross saludándome en la entrada celestial y preguntándome, “Craig, ¿quieres un corte de pelo o un examen de la vista?” 
(Risas) 
(Aplausos) 
(Aplausos y ovaciones) 
