A diario pasamos un tercio y la mitad de nuestro tiempo del día soñando despiertos. Puede sonar como una gran pérdida de tiempo, pero los científicos creen que tiene un propósito, o nunca habríamos evolucionado para seguir haciéndolo. Para averiguar lo que está pasando, Miremos de cerca a la soñadora en jefe: una adolescente aburrida. 
¿No sería genial descubrir algo? Lo que sea. Incluso algo como, esta planta. Ser uno de esos exploradores viajando por todas partes dibujando durante años y que todos piensen que eres un genio. Pero, ¿aún habrá gente que lo haga? ¿Queda algo por descubrir? ¿Y sería fuerte para afrontar la disentería, escorbuto, o las pirañas, o lo que sea? Apenas tengo la fuerza para aguantar prácticas de atletismo... pero la tendré. Un día de estos, tendré la disciplina para practicar antes del amanecer. Ganaré todas mis carreras. Ganar será tan fácil que escogeré otros eventos solo por diversión. Y cuando llegue a las Olimpiadas, no tendrán otra opción que coronarme capitana del equipo, lo cual aceptaré con gracia. Y ¿seré mala con mis compañeros cuando me griten? No. Les diré tranquilamente: “espero que estés de mejor humor”. 
Muy bien. 
Tus fantasías y las de otros podrían sonar o sentirse de esa forma. Veamos qué es lo que pasa. Para ver qué partes del cerebro están activas cuando haces una actividad, piensas o sueñas despierto, científicos usan técnicas de imágenes cerebrales para ver el incremento de flujo sanguíneo y el consumo de energía en esas áreas. 
Estas áreas están activas, trabajando juntas y comunicándose unas con otras. Juntas se llaman: la red atencional ejecutiva. Cuando tu mente divaga, una serie de áreas diferentes del cerebro se activan. Estas conforman: la red neuronal por defecto. Este nombre suena a que nada está pasando. Y por muchos años científicos asociaron este patrón de actividad con el reposo. Pero una mirada de cerca revela que están involucradas cuando revivimos un recuerdo, pensamos en planes o deseos, y sí, cuando nuestras mentes divagan en una loca fantasía. La mente puede divagar a lugares improductivos o preocupantes y darle vueltas a eventos pasados, como a una pelea. Y puede divagar a asuntos neutrales y de tu día a día, como planear el resto de tu tarde. Pero el lugar donde fantasear se vuelve interesante es cuando cruza al reino de libre movimiento del pensamiento asociativo al que no diriges conscientemente. Este tipo de divagación mental es asociado con el incremento de ideas y emociones positivas, Y la evidencia sugiere que soñar despierto ayuda a visualizar maneras para alcanzar metas y navegar en relaciones y situaciones sociales. 
Científicos creen que puede haber dos partes esenciales de este proceso: una fase generativa del flujo de ideas y pensamientos espontáneos, gracias a la red neuronal por defecto, seguido del proceso de selección, desarrollo y búsqueda de las mejores ideas de esa explosión generativa, impulsadas por el pensamiento lógico gracias a la red atencional ejecutiva. Una serie de estudios de imágenes sugieren que al trabajar las dos juntas es una condición crucial para el pensamiento creativo. En conjunto, la evidencia claramente sugiere que el área de red atencional ejecutiva y el área de la imaginación de la red neuronal por defecto están relacionadas. Y como puedes ver, la red atencional ejecutiva aún tiene un rol cuando la red neuronal por defecto está haciendo lo suyo mientras fantaseas. 
En adolescentes, la corteza prefrontal y otras áreas que se involucran en la función ejecutiva aún se están desarrollando, pero los adolescentes son capaces de pensar sobre sus problemas y metas, y más cuando se les da un espacio para hacerlo por su cuenta. 
