Todo lo que hay en el mundo real se está replicando en el mundo virtual: En el metaverso. El metaverso: un universo digital persistente que refleja nuestro mundo, pero que está llegando a ser tan diverso y asombroso como el mundo natural. Todo lo que hacen en el mundo real y más, lo podrán hacer en el mundo virtual. 
En el mundo real pueden entrar en una galería, comprar una pieza única original, firmada y autenticada, llevarla a casa, ponerla en la pared, disfrutarla, mostrarla a sus amigos; podría incluso ser una inversión. La pieza de arte forma parte de su historia y da valor a su vida. Marca un momento y una emoción en Ud. Hoy, pueden experimentar lo mismo en galerías virtuales, con arte digital. 
Aunque parezca un nicho oculto en Internet, veamos una subasta reciente que quizás han oído. En marzo del 2021, la mayor casa de subastas Christie’s, vendió una obra puramente digital del artista llamado Beeple, por USD 69 millones en criptomoneda. La subasta, obras y moneda eran virtuales, pero la transacción fue real. Y ¿quién puede permitirse un Beeple? No se preocupen, hay muchos artistas creando arte digital y conceptualizando nuevas formas de arte, que sí se pueden permitir. Soy directora en Emprendimiento e Innovación de Medios, en el Instituto de Industrias de Medios Creativos de la Universidad Estatal de Georgia, y nuestros estudiantes están creando un metaverso mientras hablo. Ideamos un futuro donde estudiantes, y todos los artistas digitales, pueden seguir construyendo nuevas visiones y nuevos mundos, básicamente una Internet mejor, y que puedan vivir de ello mientras lo hacen. El instrumento revolucionario que hace posible que un archivo digital, se venda como única obra de arte por USD 69 millones, es la misma herramienta que permitirá a nuestros estudiantes ganarse la vida, como creadores autónomos. 
Se está dando un cambio de paradigma que está girando el mundo de la creación de contenido y su total recompensa económica. Atrás quedaron los días en los que Internet era una copiadora gigantesca, donde los intermediarios se llevan más beneficio que los creadores, y los artistas no reciben sus derechos de autor. Esta nueva herramienta automatizada que permite garantizar la prueba de origen y propiedad de música, videos, imágenes, incluso textos, se llama NFT: token no fungible. Un NFT permite a cada uno ser dueño de sus datos, arte en un principio, y existe la esperanza de que revolucione la forma de crear valor en línea y de monetizar el trabajo digital. 
Y a la pregunta eterna de: ¿qué es un NFT? De forma sencilla, es un dispositivo de rastreo permanente, que acredita la propiedad de un archivo digital, algo similar a lo que ocurre con el chip de una mascota para identificarla como suya si se escapa. Un NFT es un token criptográfico conectado a un activo digital para preservar los derechos de propiedad en el metaverso. No fungible significa que no es intercambiable. La mayoría de las cosas en el mundo real son no fungibles, porque la mayoría de objetos físicos son únicos y no se pueden cambiar uno por otro. No hay cuadro, mascota o persona exactamente equivalente a otra. El dinero, sin embargo, es uno de los pocos que es fungible, es decir, un dólar equivale a otro dólar, y un bitcóin es equivalente a otro bitcóin. La tecnología descentralizada subyacente que hace posible las monedas digitales como el bitcóin, es la cadena de bloques. Una cadena de bloques impide que  moneda digital se duplique o piratee, y elimina la necesidad de una autoridad centralizada, como es un banco, para validar las transacciones. Y al igual que el bitcóin, el registro de propiedad de un NFT, se guarda en una base de datos pública en Internet, cuidada por millones de ordenadores que hacen un seguimiento por consenso de todo el contenido originario y de todas las transacciones. 
En el laboratorio de la Universidad del Estado de Georgia, se estudia cómo monitorizar el trabajo creativo, con cadena de bloques y otras tecnologías de libro mayor descentralizadas. Estoy segura de que  esta tecnología en forma de NFT, tiene potencial para humanizar Internet y crear una fundación equitativa para la siguiente fase: el metaverso. Este modelo de negocio descentralizado devuelve el poder financiero a su creador y reduce el poder del bróker, el intermediario, incluso de plataformas de redes sociales. Amy Rader es una artista de Atlanta que expone en galerías tradicionales. Ha creado su primer NFT para poder abrirse a una audiencia en línea y tener una nueva fuente de ingresos. Este es un mural de Greg Mike. Si Uds. son de Atlanta, probablemente han visto algún trabajo suyo en muros y edificios. El arte urbano no es permanente, así que, ¿cómo un importante icono cultural, como Greg Mike, utilizará esa nueva economía creativa? Ahora, usa las cualidades únicas del NFT para innovar, colaborar con otros artistas y músicos y conectar con seguidores en Internet. De esa manera, su obra seguirá viva, y podrá recibir los ingresos de las ventas y reventas, mientras continúa creando. 
Los músicos también pueden capturar su valor real usando NFTs. El productor musical Dallas Austin, permite a sus seguidores coleccionar memorabilia, de sus mejores momentos en la historia de la música. Se parece a la manera en que la NBA Top Shot, permite a los fans del baloncesto coleccionar momentos históricos con NFTs. 
En el metaverso, los humanos se representan como avatares. Un niño de ocho años,  probablemente lo sepa, pero ¿sabían que pueden comprar ropa para su avatar? Esta es Kadine James: lidera la moda digital que solo puede llevarse en el mundo virtual. Hoy en día, Gucci vende deportivas que solo existen en el mundo virtual, y que Uds.  no las pueden llevar, pero su avatar sí. Alternativamente, pueden usar la realidad aumentada y superponer las deportivas virtuales sobre sus propios pies. 
Y debido a los NFTs, cualquiera, no solo las conocidas compañías como Gucci, puede crear moda digital para vender, llevarla puesta en juegos y en plataformas en línea, incluso en desfiles de moda de avatares. FeWoCious, un pionero de 18 años, estaba muy por delante de Gucci con su criptoarte y deportivas digitales. La realidad aumentada y la moda virtual, se están volviendo populares, pero debido a que los NFTs, como arte coleccionables son tan nuevos, las predicciones son demasiado volátiles para que cualquiera las haga. Pero es una señal, que famosos como Mark Cuban o Snoop Dogg, estén invirtiendo fuertemente. Esa es la nueva frontera entre artistas y sus seguidores. Y como en el mundo real, un artista puede vender una pieza única, hacer ediciones limitadas y controlar su escasez; mostrarlas en galerías de arte y mercados. Con NFTs pueden vender directamente a su comprador, sin intermediarios, cobrar los cánones por cada venta futura, expandir su audiencia por todo Internet mostrar en galerías y mundos virtuales, y vender objetos en 3D y ropa a humanos virtuales. 
Y bien, ¿cómo funciona? y ¿cómo se involucra un artista? Su trabajo es un archivo digital. Para protegerlo y capturar  el valor de su trabajo para siempre, debe dirigirse a un mercado de bienes digitales y acuñarlo, y eso quiere decir, registrarlo como token por un precio, en la cadena de bloques. Contendrá una firma, un sellado de fecha y cualquier norma sobre su reventa. Una vez registrado, si desea venderlo, conecta con su comunidad y les indica que su NFT está lanzado o “drop”, que significa que está en venta. Es importante señalar que todas las mismas reglas que cumplen el arte y los buenos negocios, se aplican al mundo virtual: una fuerte conexión con sus seguidores, una historia auténtica o convincente, y un rendimiento y ética de trabajo constantes. 
Así que, ¿quién comprará su arte? o ¿cómo se involucra siendo coleccionista? Los compradores acuden a los mismos mercados que usan los artistas. Buscan arte que aprecien y contacto directo con los artistas. Algunos invierten porque con el arte logran repercusión, reconocen un gran talento, o ven un potencial en ese artista donde jugar una parte en su historia. Una vez que realiza la compra directa su NFTs se guarda en su monedero digital. A partir de ahí, puede presentarla  en pantallas, mercados digitales o en galerías como la RareRooms: una cadena de bloques innovadora de Atlanta GigLabs. Con los NFTs el comprador sabe que su arte es un comercio lícito, las transacciones son trasparentes y el ecosistema equitativo. 
El metaverso es un lugar donde pasaremos mucho de nuestro tiempo. Quien lo construya, a quién le pertenezca y cómo lo construya, determinará qué es de ese mundo. Pero como en el mundo real, el metaverso es muy complejo, y aún hay muchos problemas que resolver. Y aquí es donde participan: Uds. son el futuro; un ciudadano digital, y su responsabilidad es ser un buen administrador del metaverso, asegurar que es diverso, equitativo, accesible y sostenible. 
Eso es solo el comienzo del movimiento descentralizado. NFTs revolucionarán la mayoría de la industria en línea, pero está empezando con la economía creativa. Mientras nada en esta charla es un consejo financiero, es definitivamente un impulso educacional. Y ¿por qué no comenzar con arte? Atrévanse. Les necesitamos. 
Me gustaría agradecer a los artistas que han ofrecido su arte para esta charla; todas ellas integradas en la cadena de bloques como NFTs; tokens no fungibles. 
