La gastronomía española es una de las más reconocidas internacionalmente, con una diversidad regional que refleja la riqueza cultural del país. La paella valenciana, con arroz, pollo, conejo y judías verdes, es quizás el plato más internacional de España. El gazpacho andaluz, una sopa fría de tomate, pimiento y pepino, es perfecto para el caluroso verano mediterráneo. Las tapas son una institución social española, pequeñas raciones de comida que se comparten en bares y restaurantes. El jamón ibérico de bellota, producto de la dehesa extremeña, está considerado uno de los mejores embutidos del mundo. La tortilla española de patata y el pan con tomate catalán son platos cotidianos que encierran toda la sabiduría culinaria del país.